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REPORTAJE
A BEBA PUGLIESE
PUGLIESE:
UN APELLIDO CON SABOR A TANGO
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En
San Telmo y sus alrededores Nº 12
Abril
1998
Beba
Pugliese enseña en Vicente López y en la Escuela Popular Avellaneda.
Desde el '77 tiene su propia orquesta que se presentará durante todo
abril, los viernes en el Centro Cultural Torquato Tasso (Defensa 1575.)
A continuación un diálogo con la pianista, compositora y directora.
Siguiendo
el camino de sus ancestros asegura que continuará hasta el final con
el tango. Su abuelo fue flautista, su padre es el legendario Osvaldo
y sus propios nietos, de cinco meses y tres años, ya dan sus primeros
pasos en el piano.
"Cada
barrio tenía su vida propia aunque tenían en común que eran todos tangueros.
Todos los barrios se emulaban para ver qué club llevaba a las orquestas".
"En aquel momento la gente vivía de otra manera, era más familiar, había
más solidaridad y también había más comunicación barrial." "El carnicero,
el panadero, el almacenero, vivían y crecían con vos." "La gente del
barrio participaba siempre en todo... Como las milongas de hoy, vos
vas y ves que cada cual está en su mesa, nadie joroba a nadie, todo
el mundo te saca a bailar, todo el mundo sabe exactamente a donde va."
"Me
sentaba en el taburete y tocaba de oído, mi papá después me envió a
estudiar. Nosotros siempre nos educamos en la música clásica, toda la
vida. Mi papá tenía una escritura muy chiquita, puntitos… le decía ¡Hacé
notas como la gente! Y él me contestaba ¿qué querés de mi, yo
no veo, pero vos tenés siete años, entonces discutíamos riéndonos,
porque siempre hubo sentido del humor en casa, mi mamá tenía un carácter
lindo, siempre cantaba, estaba alegre."
"Mi
papá tuvo una gran disciplina que me la transmitió para estudiar; era
de un carácter duro, no era flexible... Depende de que momento, sino
no se puede llegar a hacer cosas…" "Creó un sindicato; tenía conceptos,
principios, claridad en sus ideas. Para nosotros era una vida normal
el estudio diario, la conducta y la disciplina." "Mi viejo era tan respetuoso
de lo que pensaba que cuando salió de la cárcel en el '55 lo primero
que le dieron fue la radio y el primer tema fue Emancipación.
Cada gobierno que subía le daba 15 días de trabajo y después ¡pafete!
Le daban la prohibición."
"Panon
Arturo, uno de los grandes bandoneonistas de mi papá que es un gran
amigo me dijo Baba, vos tenés que tocar tango, tenés todas las condiciones.
Tanto insistió, y mi tío Chocho también, que un día saqué Qué Noche."
"Debute en la cooperativa Dante Allighieri, en el mercado de Abasto,
ahí toque dos tangos y se vino abajo, todo el mundo ovacionando, fue
un éxito tremendo." "Empecé en el año '77, tenía 39 años."
"Hay
obras que no se podrían hacer nunca como Cachirulo de Troilo
o el solo y la entrada de violines en Maleva." "Mi papá siempre
dijo que el que tiene conocimiento lo tiene que demostrar y lo tiene
que hacer a través de su experiencia, de todo lo que aprendió y no siendo
un parásito que vive del producto de otro, así nunca se me ocurrió salir
a hacer lo mismo que él ¿Cuál es la gratificación que voy a tener después?
La de una estafa. De ese hombre salí yo y punto, mi trabajo es mi trabajo
y eso es lo que vio siempre mi papá
el viejo estaba contento y bueno, es la continuación del tango que por
lo menos hasta que yo me muera seguiré tocando."
"A mis alumnos les digo que traten de hacer lo que piensan, que escuchen
mucho a las orquestas. Desde el principio de siglo se fue desarrollando
la historia, pero nunca perdió la esencia, jamás. Se tocaba más lento,
después ligero, pero nunca se perdió la coreografía, la música popular
lleva implícita la danza. El tango da para todo, para tocar lo popular,
para que la gente lo pueda bailar o escuchar. Va a ser muy difícil que
caiga: la música popular que crean los pueblos nunca cae, siempre la
van a defender las nuevas generaciones, como el jazz, como los vals
en Viena, la polca, el minué, el carnavalito, la cueca, la zamba, todas
las músicas que identifican y en algún momento brotan."