GUILLERMO DINWOODIE

RETRATOS URBANOS

En San Telmo y sus alrededores Nº 24

Septiembre 1999

Guillermo Dinwoodie dibuja y retrata imágenes de la ciudad porteña, es otro de los artistas que caminan por San Telmo ofreciendo sus obras de manera atractiva como vendedor ambulante en los bares y sobreviviendo como todos pero de una manera diferente

"Sí, Buenos Aires es gris" contesta Guillermo con vos pausada. "El influyente es el smog que engrisece lo blanco, apaga los colores vivos y tiende a emparejarlo todo." Su fina percepción continúa por la calle Florida: "Hace un tiempo atrás noté caminando por la peatonal, que esta se dividía en dos. Primero una franja de 4 o 5 metros llena de colorido perteneciente a la florida comercial y luego, por encima de esta, otra franja correspondiente a la Florida antigua de una arquitectura clásica. El contraste era muy raro, mirabas para abajo y veías el color, la limpieza, y al mirar para arriba el gris se daba en toda su opacidad.

Su estilo, como él mismo lo denomina, "Imágenes Urbanas", comienza inquietante cuando era chico, porque según nos cuenta le "servía para matar el aburrimiento". Y continúa diciendo: "después descubrí que me divertía. Fui adquiriendo conocimiento dibujando en la calle. Profesionales desconocidos para mí en ese momento, al verme haciendo los bocetos se acercaban para darme sus impresiones y enseñanzas. Me daban pautas sobre formas, vectores, técnicas, composición, etc.". Permanece pensativo un instante y luego con una sonrisa admite orgulloso: "sí, mi escuela fue la calle."

Este hacedor de instantáneas urbanas, se empecina en poder mostrar lo cotidiano, eso que todos ven pero que muy pocos se detienen en observar y, de esa manera, resalta en sus dibujos una ciudad verdadera. Esa que el porteño reconoce sentado en algún bar cuando recorre las obras de Guillermo.

"Sólo retrato imágenes que me movilizan. Generalmente se da cuando estoy paseando o me dedico a la venta. Y el concepto es ese, según como me llegue, por ejemplo, yo veo más la plaza Dorrego con la gente sentada en la balaustrada, chicos tocando la guitarra o tomando algo; que la plaza con las tiendas de los anticuarios. Las tiendas están un día a la semana, pero la plaza Dorrego está siempre."

Fanático de los bares, en especial los 36 Billares, Guillermo revela su lugar de inspiración en los bodegones. "Allí hay más posibilidad de reflexionar, masticar una idea o imaginarse un dibujo".

Su actitud errante por la urbe, lo caracteriza en un artista que vende sus obras por los bares porque ello le "resulta entretenido" a la vez que en su composición se refleja ese gusto por el mundo bohemio.

La forma de relacionarse en sus dibujos con las fachadas de casas antiguas, tiene que ver con su estado emocional y de sentir: "los dibujos que hacía en mis comienzos y a fines de la década del 80, eran de una cantidad mayor de arquitectura que de elemento humano. En cambio en los dibujos que estoy haciendo últimamente trato de plasmar más la vinculación entre la arquitectura y el ser humano porque me influye el medio, los lugares que yo recorro cuando vendo mis trabajos. En el dibujo de la zapatería de la esquina Balcarce y Carlos Calvo, dibujé dos chicos que por la imagen que dan pueden ser dos hermanitos que van a jugar a la pelota. Esa es la idea, mostrar lo callejero."

Nuevas técnicas afloran permanentemente como una inquietud de conocer otros caminos en un futuro inmediato. "La idea es empezar a captar los colores o los reflejos urbanos, tratar de usar la memoria visual, ese es mi proyecto" comenta Guillermo y luego define la técnica: "sería la mancha aplicada en la imagen urbana. Poder significar la Buenos Aires actual, con sus neones, sus boliches. Como hacer para representar los reflejos de la fonola, o los brillos de las barras iluminadas y llenas de botellas."

Y así, con sus nuevos proyectos rondando en su cabeza, a la hora del regreso como todos los días, emprende la marcha hacia su "trabajo". En un circuito que abarca desde el microcentro hasta la Boca y, desde el Once hasta San Cristóbal y San Telmo.

Caminar, contemplar, reflexionar; mientras tanto, Guillermo Dinwoodie, ofrece esos dibujos que inmortalizan en blanco y negro la arquitectónica y la vida cotidiana de una Buenos Aires gris.

Patricio Escobar

 

Copyright © 2003