MURAL, FILETE Y CULTURA
POPULAR
Alfredo "Freddy" Fernández rescata el arte popular.
Sus llamativos murales y sus múltiples fileteados, forman parte
de la escenografía de San Telmo.
Las paredes vacías no dicen nada, mientras que los murales en
el espacio público acercan miradas, traen recuerdos y generan reflexiones.
En el pasaje San Lorenzo llaman la atención de vecinos, visitantes
y turistas. Sobre una vieja pared una inscripción pide "por
amor usá preservativo, "Cheee!" y aparece la imagen de
un hombre que a primera vista se parece al Che Guevara, pero si se observan
los detalles, tiene los bigotes de Charly García, un tatuaje de
Maradona y la vestimenta de Olmedo.
En murales, en frases populares, en objetos decorados y en el retrato
de personajes emblemáticos, Freddy Fernández recrea el antiguo
oficio del fileteado.
Quien realice un recorrido por San Telmo, encontrará múltiples
marcas y huellas de su trabajo "Uno de nuestros desafíos es
buscar nuevos soportes. El filete nunca va a desaparecer porque tiene
muchas variantes de desarrollo y está en el uso cotidiano. Decoro
objetos que me acercan los clientes, como planchas, mates o vehículos",
afirma Freddy Fernández, quien a los 34 años, es un autodidacta
nutrido en las historias y los misterios de la calle, que se define como
un militante del fileteado. Su atelier en los Patios de San Telmo le posibilita
contactarse con los turistas. La transmisión de saberes es otra
de sus pasiones. Enseña en su local y en centros culturales. En
el 2003 comenzó a dar clases a personas en situación de
calle de la Asociación Civil Hecho en Buenos Aires.
En San Telmo es posible encontrar en bares, calles y paradas su inconfundible
huella. Por ejemplo, en Defensa entre Independencia y Estados Unidos,
hizo un mural con un mapa turístico que recuerda lugares históricos
del barrio. Fileteó distintos restaurantes como La Cumparsita,
El Barón de San Telmo o Medio y Medio. Otros de sus trabajos recuerdan
lugares simbólicos, como la histórica casa de Tita Merello
y la esquina en donde funcionó la peluquería de los hermanos
Labore.
Con el grupo "Los fileteadores del conurbano"; se junta el
primer sábado y domingo de cada mes en la plaza de San Miguel.
Todos los meses diseñan murales en las escuelas y filetean pizarrones.
En la búsqueda de experiencias artísticas alternativas,
se presentó a una convocatoria de fábricas recuperadas por
los trabajadores, en la cual cada artista donó su trabajo. Hizo
un mural en la Maderera Córdoba y después colaboró
con las trabajadores de la imprenta Chilavert, donde armó la exposición
´Recuperando un oficio`, decoró las distintas secciones y
organizó un taller. "Me siento orgulloso de que me hayan convocado,
porque en las fábricas recuperadas está representada la
ideología de los trabajadores, que tomaron a las empresas como
propias. Producen, recuperan los oficios y hacen trabajo cooperativo",
cuenta Freddy.
Tiene recopiladas más de 150 frases populares fileteadas. "Muchas
son criticadas por deformar al idioma. Se transmiten colectivamente de
boca en boca, sentenciando verdades irónicas", reflexiona.
Armó la colección "los negros de mi barrio"; que
recuerda a 70 personajes de la cultura popular y está escribiendo
una novela con seres fantásticos, ilustrada con historietas y caricaturas
fileteadas sobre los duendes del conurbano.
La recuperación del fileteado, una tradición con brillo,
color e ingenio, permite transmitir a nuevas generaciones. Los personajes
urbanos hacedores de cultura popular, le dan visibilidad e identidad
a usos y costumbres cotidianos en la ciudad.