 |
SARAH
BIANCHI
LA
ETERNA MAGIA DEL TITERE
|
En
San Telmo y sus alrededores Nº 6
Octubre
1997
En la esquina
de Piedras y Estados Unidos se creó el primer Museo
del Títere y próximamente en el mismo lugar se inaugurará también
la primer biblioteca dedicada al tema. San Telmo, cuna de expresiones
artísticas y culturales, tiene el orgullo de tener el primer lugar
de estas características en América. En San Telmo y sus Alrededores
estuvo conversando con la directora Sarah Bianchi quien, con 53
años en el oficio y giras por casi toda América y Europa difundiendo
una de las formas de representación más antiguas del ser humano, lleva
adelante el proyecto de mantener siempre vivo y vigente este arte
inagotable.
-¿Cómo
surge el títere?
- Con el hombre
primitivo, cuando vio su sombra reflejada por las hogueras que hacía
en las cuevas en las paredes. Entonces al moverse, se movían esas
imágenes y ahí fue donde surgió el hacer esas figuras y las hizo con
la piel de los animales que cazaba. Eran planas, hechas de piel de
animales. Fue la primera manifestación de títeres que existió, se
crearon para el teatro de sombras. El primer títere fue el plano.
Lo más antiguo que se conserva es de Oriente, de la India, de Indonesia,
de Birmania. Luego se expandieron por todos lados. Pasaron a Turquía,
Africa y después recién surge el títere corpóreo. Los primeros elementos
para construir títeres fueron la piel y la madera. Más adelante vinieron
las figuras de bulto tallado en madera. Posteriormente, empezaron
a hacerlos con los elementos más modernos: con papel maché y luego
vinieron los plásticos. El material evoluciona de acuerdo a la evolución
de los elementos que se crean.
-¿Que
papel ha jugado el títere como representación artística a través de
la historia?
- La figura del
títere es anterior al teatro, es contemporáneo de los primeros ritos,
las danzas y los mimados de escenas religiosas o de llamados a la
divinidades. Siempre son personajes que tienen algo que ver con la
religión o con la tradición de los héroes o de los dioses del lugar.
El Ramayama y todas las leyendas y filosofías orientales son los primeros
textos que se conservan. En la Edad Media, se hacían representaciones
con títeres de los milagros, los misterios de la virgen y se hacían
hasta en las iglesias. Pero como el títere puede confundirse o ligarse
con el ídolo, fueron echados de la iglesia y ahí surgió el títere
de plaza, el títere trashumante que es la tradición que siguieron
los titiriteros.
-¿Cuándo
comienza el títere en América?
- En América documentación
escrita no hay, pero lo que se conserva es que cuando Hernán Cortés
llegó, trajo, entre sus soldados, a dos titiriteros que hacían títeres
para entretenerlo. Desde México escribió al rey de España que habían
llegado a una gran plaza donde los indios hacían una cantidad de juegos
y de representaciones y también jugaban con títeres. Esto nos da la
pauta de que existían con anterioridad a la llegada de los españoles.
¿Y
en Argentina?
- En el siglo
pasado los que vinieron a la Argentina, a la Boca, se quedaron y fueron
los primeros teatros de títeres estables. Con la venida de Federico
García Lorca se creó otra corriente titiritera. De ahí surgieron Mané
Bernardo y Javier Villafañe, en esa época, el ´34. Después vinimos
todos los que nos nutrimos de ellos y continuamos la tradición titiritera
con Ariel Bufano y los discípulos nuestros.
-¿Ha
variado a lo largo del tiempo la relación de los títeres con el público
y el lugar que ocupaban?
- No, hay un lugar
que es el del titiritero trashumante que no ha variado. Vale decir
el lugar abierto, la plaza, el lugar en donde se puede armar un tabladillo
y hacer representaciones. Sí ha variado la otra parte, digamos literaria,
más teatral y de sala cerrada, donde se han incorporado las nuevas
técnicas de sonido, de iluminación y todo lo demás, que no se pueden
hacer al aire libre. Se pueden usar técnicamente todos los adelantos
modernos de acuerdo al tipo de espectáculo. En cuanto a la aceptación
de público no varía. Sigue manteniéndose aun en la época de la televisión,
de los compact, de todas las cosas que se quieran poner. El títere
sigue manteniendo su vigencia y todavía se sigue inventando, es inagotable.
-¿Desde
cuándo se dedica al títere?
- Estoy en los
53 años de titiritera y pienso seguir hasta el fin. Creo que cuando
uno llega a ser titiritero de veras, le da a eso un sentido y colma
su forma de expresión de las cosas, no puede dejar de serlo, tiene
que seguir.
-¿Cuándo
se le ocurrió como posibilidad hacer este museo?
-Con Mané Bernardo
estuvimos trabajando juntas, prácticamente 50 años. A veces con el
espectáculo, otras haciendo conferencias o dando algún curso. Siempre
recogíamos algún elemento del lugar dónde estábamos. Nos regalaban
algunas fotos o intercambiábamos muñecos con alguien. Fuimos reuniendo
la colección hasta que un día pensamos que esto no tiene sentido sino
se utiliza, sino se muestra. Decidimos crear la Fundación como manera
de proteger la colección. De la Fundación, que la hicimos en el 85,
depende el Museo Argentino del Títere y la Biblioteca, que se va a
llamar Mané Bernardo. Comenzamos a organizar la colección de muñecos
para exponer, pero como no teníamos el lugar, la empezamos a llevar
por todos lados, donde nos la pedían.
Hicimos como 50
exposiciones de Misiones a Tierra del Fuego, no solamente en Capital.
Siempre quisimos que cuando existiera un museo no hubiera limitaciones
para que la gente lo viera. Lo que necesitábamos era una planta baja.
Tratamos muy bien, al hacer los pisos y arreglarlos, de que no tuviera
desniveles, que no se pueda tropezar con nada. En fin, todos los cuidados
necesarios para que sea un museo al servicio de todos. Voy a hacer
una ramplita en la puerta para que también pueda subirse con sillas
de rueda.
-¿Cómo
fue que abrió esta casa?
-Aquí nació Mané
Bernardo, con quien fundamos todo esto. Trabajamos juntas hasta que
ella falleció en el ´91. Teníamos pensado hacer el Museo y la Biblioteca
del Títere. Hubo que comprar la otra parte y la vicepresidenta de
la fundación nuestra, vendió un departamento y lo compró. Con eso
tenemos la casa para nosotros. Por ahora está instalada parte de la
colección y arriba va a estar la Biblioteca, que la quiero inaugurar
el 15 de marzo. Hay 400 libros solamente de títeres. Hay de todo:
especializados en técnicas, en historia del títere, en historia de
ciertos teatros que han tenido mucha importancia. Algunos están en
castellano, otros en francés, ruso, japonés, chino, italiano
El 19 de agosto
se inauguró el museo, que es la fecha, (puse el día sin acordarme
ni pensarlo), en que fusilaron a Federico García Lorca. El año que
viene vamos a hacerle un gran homenaje porque se cumplen 100 años
de su nacimiento.
-¿Este
es el único museo y biblioteca del títere?
- Especializado
sí. No hay en América tampoco. Este es el primer museo público,
abierto, privado, de América y está en San Telmo, barrio que adoro
porque en esta casa vivimos muchos años con Mané, hasta que los títeres
nos desalojaron porque teníamos tantas cosas que dijimos "¡Bueno
o nosotros o los títeres!" Quedaron los títeres y nosotros nos
fuimos a vivir a otro lado, pero pensando en poner todo lo que habíamos
recolectado en el mundo a disposición de quien quiera verlo. Por eso
el museo es gratis, nunca voy a cobrar una entrada al museo o a la
biblioteca.. Es nuestro regalo a los títeres a través del tiempo y
a la gente que los ama.
-Después
de dedicarle casi toda la vida ¿Qué es lo que más la apasiona, la
conmueve y la atrae del títere?
- Para mí el títere
reúne las partes artísticas que me han interesado siempre y las tiene
todas juntas. Es decir la parte literaria por la escritura de obras,
la parte plástica por el abocetar y realizar los títeres, modelados
o planos, o como sea, y la parte actoral por la interpretación. Antes
practicaba todo eso pero por separado. Hacía teatro, mimo, escribía
y pintaba. Con el títere uní, hago todo en uno. Eso es lo que a mi
me atrae como para decir, éste es mi lugar, donde yo puedo jugar con
todo lo que a mi me interesa. Puedo hacer de todo. Escribir una obra
o sobre la técnica o investigar. Después puedo pensar un personaje,
dibujarlo, realizarlo, buscarle la posibilidad de voces.
El museo está
abierto los martes, miércoles y sábados a la tarde hasta las 18 hs.
Al pasar por este lugar uno se encuentra con múltiples muñecos de
diferentes partes del mundo que han aportado diversión, entretenimiento,
dramatismo, sorpresa y otras distintas y variadas sensaciones. Un
misterio imperdible.