En San Telmo
y sus alrededores N°86 - Enero 2006
Entrevista a Vanina Fabiak
"HAY
QUE TRABAJAR NO SOLO EN LA PREVENCION SINO EN VENCER LOS PREJUICIOS"
Trabajó con chicos de la calle, con prostitutas de favelas,
con depresivos y con drogadependientes. Vecina de San Telmo, directora
y actriz, Vanina Fabiak, es la autora de la obra El Diablo Enamorado.
Una profunda, tierna y didáctica reflexión sobre el
SIDA, la prevención y los prejuicios, que fue declarada de
interés por la Legislatura, por el Servicio de Coordinación
SIDA de la Ciudad y por el Ministerio de Salud. En esta entrevista
cuenta su experiencia y aporte desde el teatro a situaciones límites.
¿Cómo empezaste con el teatro?
En realidad viene de familia. Lo que más me interesa es el
comportamiento humano. En un momento vi que con teatro, podía
meterme en la piel de cada personaje. Entender porqué desde
ese lugar que ocupaba, en ese medio y con su conflicto, veía
la vida de esa manera. El teatro es un medio, un arma de difusión
del mensaje. Lo tomo para poder pasar un mensaje de observaciones
que hago por otro lado.
¿Qué fue lo que más te impactó de
tu trabajo actoral?
El trabajo que hice con prostitutas de favelas. Trabajamos en convenios
con la Secretaría de Salud y la Secretaria de Cultura, en
las campañas de lucha contra el SIDA en Brasil. El elenco
estaba formado enteramente con prostitutas. Allá dirigí
la obra "Un grito de información", que abrió
el Encuentro Nordestino de Trabajadoras del Sexo en la Lucha contra
el SIDA Fue bellísimo porque me metí en un mundo que
no conocía. Son seres llenos de ternuras, de miedos, había
un gran compañerismo, -también cuando habían
peleas eran atroces-, una gran cosa de solidaridad y ayuda mutua.
Fue un compromiso humano muy fuerte, que estaba más allá
del teatro. También sirvió para ver que en otros extractos
sociales y culturales, las formas de explicar que uno tiene no sirven.
Lo que uno supone que es rápido de aprender no lo es. En
cambio otras cosas que uno pensaba que iban a pesar, no pesan. En
Brasil también trabajé con chicos de la calle. Son
experiencias que me permitieron ponerme en el lugar del otro y entender
qué le está pasando, para ver como se puede apoyar
y no solamente criticar.
¿Cómo fue trabajar con chicos de la calle?
Maravilloso, el alerta permanente es muy fuerte. Descubrí
por ejemplo, que no servía de que fuera entre tal y tal horario.
Lo que había que hacer era estar conviviendo para que cuando
surgieran los emergentes, ver como apoyar. También se hacía
trabajo expresivo para un circo callejero que ellos tenían.
Querían vender funciones a colegios y sindicatos, entonces
los apoyaba en ver como armar números y en que aprendieran
como cuidarse la columna. Hacía trabajo corporal y trabajo
expresivo. Después me adjudicaron las clases de educación
sexual.El descubrimiento valioso ahí es que el aprendizaje
no se atornilla como un sacacorcho, no se mete en la cabeza a la
fuerza.
¿De que edad eran estos chicos?
Entre 8 y 17 años. Fue una experiencia que fue elegida modelo
por UNICEF. El iniciador de "La Barraca de la Amistad"
se presentó con los chicos en la rambla, para ver si en vez
de robar o pedir, intentaban juegos para poder pasar la gorra y
así empezar la historia y formar una cuadrilla de zancos
con los pibes. El proyecto sigue existiendo. Fue un trabajo fuertísimo,
bello.
Por lo que comentás es frecuente que trabajes con gente en
situaciones límites.
Sí. También trabajé en el Frente de Artistas
del Borda, con drogadependientes y con depresivos con tendencias
suicidas. Cuando se trabaja desde los bordes el problema está
tan expuesto, que no hay que andar con devaneos intelectuales e
interpretaciones. Hay algo bien concreto a trabajar. Más
de acción que de palabras.
¿Cómo fue el trabajo con drogadependientes?
Fue en el hogar Puertas Abiertas, en el ´95. En general eran
adictos a la cocaína o al alcohol. Daba teatro, pero en realidad
era también estar atenta a los emergentes, ampliándoles
el campo lúdico y el derecho a probar cosas. Hasta pavadas,
como jugar a la noche en la plaza a la escondida. Que vieran que
no se necesitaba droga para poder hacer esas cosas, que la sociedad
nos ha hecho creer que no podemos. Entonces había relajación,
percepción propia y percepción del compañero.
Había juegos teatrales, juegos expresivos, trabajo de orientación
gestáltica con conflictos de ellos mismos. Estuve también
trabajando con depresivos. La idea era no decir ¡ah es un
depresivo! Ver que quería, que podía, a que se atrevía
y a que no. Ver el registro de capacidades y de posibilidades. Cuando
se amplía el abanico, automáticamente las conductas
dañinas empiezan a tener menos lugar porque se empiezan a
abrir otras posibilidades.
¿Cómo definirías a tus obras?
En los espectáculos que tengo estrenados, el público
se va con una sensación de ternura en el alma y una necesidad
lúdica.
¿Qué aportes hace la obra El Diablo Enamorado a la
prevención del SIDA?
Primero llevar toda la información de lo que se necesita
para prevenir VIH y enfermedades de transmisión sexual. Afronta
una cosa que no se suele abordar en las campañas. Ciertos
conflictos humanos que a mi me dan mucha ternura. El hombre que
se le baja cuando se va a poner el preservativo, cosa que no va
a decirlo, porque lo peor que le puede pasar en nuestra cultura
es que se le baje. Y la mujer que siente que la están tratando
de sucia, que están queriendo poner distancia. Esos temas
están tratados en la obra y la propuesta es compañerismo,
contar y proponer soluciones. Es una obra con un humor tierno, que
busca que nos reconozcamos con nuestras contradicciones y nuestras
fragilidades.
No solo es lo que se dice sino el cómo
En vez de esperar a ver si en el debate se animan o no a preguntar
tal cosa ¡Que el personaje lleve la delantera y la pregunte!
Entonces es eso lo que la obra nuestra "El Diablo Enamorado",
un Romance Celestial dedicado a todos los que detestan el uso del
preservativo, ofrece. Y lo hace juntando mi experiencia de trabajo
en Brasil, la experiencia de un actor compañero que es portador,
tiene VIH y estrenó, solo que después no pudo seguir
con el elenco por sus horarios de trabajo. Entonces el también
nos transmitía anécdotas y experiencias desde lo humano.
¿Cuáles creés que son las principales falencias
de las campañas contra el SIDA?
Las principales falencias de las campañas contra el SIDA
son su ausencia. Son muy pocas la campañas de prevención
que se hacen, además hay otras enfermedades de transmisión
sexual. La protección para todas es la misma, el uso de preservativos.
Pero me llama la atención que muchas de las campañas
se reduzcan al uso de forros, sin focalizar cuales son los factores
presentes en el imaginario cultural, que inciden para que muchas
personas de diversas clases sociales se nieguen sistemáticamente
a su uso, enmascarando su negativa con distintas excusas. Va a ver
que derribar muchos mitos culturales. No entiendo porque no se hacen
campañas de verdad, sostenidas en el tiempo. No campaña
para el Día Internacional de Lucha contra el SIDA, sino todos
los días sistemáticamente. No se cambian comportamientos
culturales de un día para el otro.
El último año es el que más creció el
SIDA a nivel mundial. El año de más casos de contagios
y de más muertes.
¿En dónde presentaste hasta ahora "El Diablo
Enamorado"?
Hasta ahora, el Ministerio de Salud y el Municipio de Morón
son los que contrataron funciones. La presentamos en el Centro de
Estudios Artísticos; en la Plaza de Arte para las Jornadas
de Arte y Salud de Morón; en la Villa 31; en la Facultad
de Medicina de Tucumán y en la Facultad de Medicina de Rosario.
También nos llamaron de la Asociación de Mujeres Meretrices
Argentinas. Ahora estamos con la compañía viendo como
diablos construimos una carreta, porque estamos esperando patrocinio....
¿Esta obra siempre termina en debate?
Sí, me interesa el debate. Cuando estuvimos en el polideportivo
de Ituzaingó, en las jornadas de prevención para adolescentes,
al aire libre, fue maravilloso. Los pibes estaban atentísimos,
en total silencio o haciendo intervenciones que tenían que
ver con lo que estaba sucediendo en la obra. Hay que tener en cuenta
que los grupos de riesgo mayores, son chicas y chicos de entre 13
y 25 años. En la juventud es donde hay que trabajar la prevención,
porque ahí está el problema más grande. La
obra "El Diablo Enamorado" está preparada para
cualquier clase social. Hay que hablar sin desparpajo de ciertos
temas, como que para mucha gente, ahora la prueba de amor, es hacer
el amor sin forros ¡Estamos todos locos! Lo que vi es adolescentes
que han venido a las primeras funciones y no sabían la información
que da "El Diablo Enamorado". Si se la dieron, lo hicieron
de manera tan fea que les entró por una oreja y les salió
por otra.
Hay que aprender a comunicar y el teatro es un potente disparador
para iniciar una charla o una reflexión. Es una maravillosa
estrategia de comunicación, porque ni a adolescentes ni a
clases bajas, que son factores de riesgo, llegás con conferencias
y sí a lo mejor con teatro.