FERIAS ITINERANTES DE
ABASTECIMIENTO BARRIAL

Arquitecta Ilve Parodi

En San Telmo y sus alrededores Nº 73

Noviembre 2004

Historia, tradición, calidad, atención personalizada y buen precio. Hijos de los sueños de inmigrantes italianos y españoles y símbolo inevitable de Buenos Aires a principios del siglo XIX, los mercados y las ferias francas fueron uno de los primeros espacios públicos de intercambio de mercaderías. Hoy se hallan en algunos rincones de la ciudad en donde conservan los clásicos aromas y sabores, manteniendo antiguas prácticas y rituales, como el contacto personal y la confianza entre los puesteros y los clientes.

“Provengo de la escuela vieja del pescado y para nosotros la limpieza y la presentación es fundamental. En un supermercado suelen limpiar de cualquier manera y muchas veces lo hacen mal. Mis abuelos inmigrantes comenzaron con la venta de pescados ya por 1900. Esto lo hago con orgullo y pertenezco a la cuarta generación familiar de feriantes que se dedican a este oficio”, cuenta con orgullo Miguel Angel, de la pescadería “Popy Mar El gran capitán”, quien tiene 46 años y está en la Feria Itinerante de Abastecimiento Barrial que funciona todos los sábados de 8 a 14 hs. en Balcarce entre Chile y México, desde el 2 de febrero de 2002.

En las Ferias hay productos frutihortícolas; de granja; carnes vacuna, porcina, ovina y achuras empaquetadas; pescados y mariscos frescos y/o congelados; lácteos, fiambrería, pastas frescas; embutido y almacén; artículos de limpieza y bazar; tienda, lencería y marroquinería; especias, cereales y legumbres; panadería y confitería; artículos de limpieza y bazar, entre otras variedades.

Sobre el origen del programa de Ferias Itinerantes de la Ciudad de Buenos Aires, la Directora de Servicios, Elida Rádice, de la Dirección General de Defensa y Protección al Consumidor a cargo del arquitecto Miguel Angel Fortuna, explica: “El programa funciona desde 2002 y reemplazó a las Ferias Francas, que venían funcionando desde 1990. Observamos por un lado que todos los viejos mercados que tenía la Dirección General de Abastecimiento, dejaban bastante que desear por los precios, por las condiciones de higiene y por la rotación enorme de comerciantes que había. La idea es generar una política de precios bajos y de hecho el objetivo se está cumpliendo, ya que comprar en las ferias itinerantes cuesta en promedio un 20% menos que en los comercios minoristas”. En principio el objetivo fue que funcionen en zonas postergadas del sur, pero después se ampliaron a toda la ciudad de Buenos Aires. “Se busca que las Ferias no generen inconvenientes. Es por eso que están ubicadas en calles que no son angostas para no obstaculizar el tránsito, en espacios alejados de cocheras o playas de estacionamiento y en lugares que no son muy transitados”, explica la profesora Rádice.

Las Ferias rotan su lugar de funcionamiento de martes a sábados y por eso se las llama trenes. Los puestos tienen que ser atendidos por sus permisionarios en por lo menos el 75% de los días de funcionamiento y los productos incorporados para la comercialización en los puestos permisionados, no deben afecta la calidad, higiene, circulación y estética del lugar.

Las ferias son anteriores a la existencia de comercios y supermercados. En múltiples lugares las transformaciones urbanas de la modernidad produjeron cambios que provocaron la pérdida de tradiciones arraigadas, como recorrer en el espacio público un viaje estimulante para el olfato o compartir el ritual diario de intercambio y encuentro con los vecinos y los puesteros.

La llegada de grandes establecimientos comerciales como los shopping, cambian estilos, tipo de intercambio y modos de vida. Acercarse a una góndola para comprar un pollo congelado o escoger entre paquetes envasados cerrados, no da la misma garantía que comprar todas semanas al mismo puestero. Esta ventaja de las tradicionales ferias y mercados, la aprovechan varios cheff para conseguir frutas, verduras, pescados, carnes y productos en general limpios y frescos, con los cuales preparan comidas exquisitas en diversos restaurantes.

El área de comercio de la Dirección General de Defensa y Protección al Consumidor, hace periódicamente relevamientos de precios. De acuerdo a su último informe “Variaciones de precio en agosto de 2004. Relevamiento de productos de precio más bajo en la ciudad de Buenos Aires”, en las Ferias Itinerantes de Abastecimiento Barrial el 73% de los productos cuestan más baratos que en los supermercados e hipermercados; el 64% más baratos que en las ventas de cadenas de supermercados de descuento (hard discount) y el 85% son más económicos que en los Autoservicios.

El estudio destaca que los productos frescos son los que permiten a estas ferias abastecer a los consumidores con mayores ventajas.

“En cada Feria Itinerante hay un total de 12 puestos. El pueblo de San Telmo siempre nos trató de maravillas. Es un público muy especial. Nos han tocado días de lluvia y la gente acá igual viene a comprar con el paraguas”, cuenta sobre las particularidades del barrio Miguel Angel. Hay varios motivos para que así sea. En tiempos de tanto apuro, las ferias nos permiten, entre tantas cosas, recuperar los sentidos. Los aromas caseros nos transportan nuevamente a la cocina de la abuela, donde es posible rememorar sus sabrosos manjares hechos con productos frescos. En las Ferias persisten recuerdos y secretos de Buenos Aires. En una época donde la globalización intenta perforar todos los espacios y por el modo de vida actual muchas veces se imponen relaciones impersonales en las grandes metrópolis, rescatar y recuperar algunas esencias y tradiciones, contribuye a mantener vigente la identidad del barrio y de la ciudad.

A través del apoyo y trabajo del Director General de Defensa y Protección del Consumidor, Arquitecto Miguel Angel Fortuna y del licenciado Aurelio Aballe, estas ferias (FIAB), han podido lograr su inserción en la ciudad, logrando así beneficiar a los consumidores, así como también creando una relación cordial y amistosa entre los feriantes y el barrio de San Telmo.

Miguel Angel Ramos
Coordinador del Tren Nº 9
Gobierno de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.

 

Copyright © 2003