En
febrero de 1858 nació Gabino Ezeiza
EL
HISTORICO PAYADOR DE SAN TELMO

En
San Telmo y sus alrededores Nº 64
Enero 2004
Gabino
Ezeiza nació el 3 de febrero de 1858 en un barrio que desde la
segunda mitad del siglo XIX fue cuna de payadores, poetas y artistas.
Nació en San Telmo, donde los investigadores estiman que debutó
como payador a los 14 años en la pulpería de Pancho Luna.
El
poeta y músico Gabino Ezeiza fue uno de los más reconocidos
payadores. Por su sorprendente facilidad para la improvisación
se hizo célebre como cantor popular. Compuso más de 500
composiciones. Tenía una aptitud estupenda para hacer versos.
Los improvisaba en el momento y como tenía un oído perfecto
para la medida, la cadencia y la rima, le salían perfectos.
Sus
hazañas fueron conocidas y frecuentes los encuentros y desafíos
con otros payadores. Por citar algunos ejemplos, en 1891 sostuvo una
payada con Nemesio
Trejo que resultó memorable ya que duró tres noches. En
1902 se enfrentó con José Betinotti, quien luego se convirtió
en su discípulo, en un circo que funcionaba en Venezuela y Maza,
en el barrio de Boedo.
Francisco
Pi y Suñer escribió: "Fue el trovador de la pampa.
En aquellos tiempos de escasísima población en que la
Argentina vivía la vida de los pueblos pastores, fue el bardo
errante y vagabundo que iba con su guitarra de rancho en rancho y de
pulpería en pulpería, glosando los acontecimientos más
notables, recordando los altos hechos de los hombres ilustres, llevando
a todas partes las palpitaciones del alma nacional. Hijo del pueblo
y entre el pueblo criado, se identificaba con el paisano, con el hombre
del pueblo y en forma poética y solemne le cantaba sus cuitas
y sus alegrías, sus esperanzas y sus anhelos".
Hasta
la aparición de Gabino Ezeiza el canto de los payadores se caracterizó
por ser anónimo. La payada de contrapunto, difícil arte
a base de pura improvisación, fue cultivada por muy pocos elegidos
que dejaron sus coplas de pueblo en pueblo. Sarmiento escribe en Facundo:
"El cantor anda de pago en pago, de tapera en galpón cantando
sus héroes perseguidos por la justicia, los llantos de viuda
a quienes los indios robaron sus hijos en un malón reciente,
la derrota y la muerte del valiente Rauch, la catástrofe de Facundo
Quiroga y la suerte que le cupo a Santos Pérez".
Gabino
Ezeiza es recordado como uno de los más famosos en el arte de
payar, tanto en su tierra argentina como en el Uruguay. Sus contrapuntos
pasaron a la historia. Siempre se recuerda el que mantuvo en Paysandú
(Uruguay) con el mentado oriental Juan de Nava el 23 de julio de 1884.
Ese encuentro fue presenciado por un auditorio numeroso y ante el estado
adverso hacia él del público oriental, improvisó
allí la que sería la canción "Heroico Paysandú".
En recuerdo de esa payada, en Argentina se celebra el 23 de julio como
Día del Payador.
Además
de recorrer los pueblos del interior con su arte y su guitarra, lo hizo
también con un circo de su propiedad: el llamado "Pabellón
Argentino", que perdió en un incendio en el año 1893.
Grabó discos, y recopiló sus versos en el folleto "Cantos
a la Patria". Tanto Gardel como Razzano lo conocieron en los comités
políticos a principios del siglo pasado, como a casi todos los
payadores de aquel tiempo. Ese conocimiento se hizo trato amigo en la
rueda del popular "Café de los Angelitos", en Rivadavia
y Rincón. Una placa colocada en Azul 92, en el barrio de Flores,
recuerda al negro Gabino Ezeiza. Allí, a los 58 años murió
en su humilde casa, pobre como todos los juglares del pueblo, el mismo
día que Yrigoyen, del cual fue un fervoroso seguidor, asumió
la presidencia en 1916.
EL
PAYADOR
El
payador es un cantor repentista que improvisa versos al compás
de su guitarra. Posee una virtud intransferible e innata y suele ser
dueño de reflexiones en el breve instante que su pensamiento
se las dicta. Se conoce como Payada el diálogo sin nada previamente
escrito de dos o más personas. También suele haber en
la payada un contrapunto que se da cuando se realizan preguntas sobre
temas diversos entre los contrincantes de los cuales resulta un ganador.
La
palabra payador para el escritor Ricardo Rojas viene de "payo",
nombre del primitivo habitante de Castilla. Más tarde esta expresión
artística llegó a América, donde adquirió
las formas propias de nuestra música.
El
primitivo ritmo que cantaron los payadores rioplatenses fue el Cielito,
lo siguieron la Cifra, la Habanera, la Vidalita y el Estilo. Gabino
Ezeiza introdujo en los payadores la milonga.
Los
años de oro de los payadores pueden situarse entre 1890 y 1915.
Los payadores también participaron en campañas políticas.
En 1880, en el apogeo de la campaña entre el general Julio A.
Roca y Carlos Tejedor, varios payadores participaron con sus coplas.
Cuando
se puso en vigencia la Ley Saénz Peña que establecía
el voto obligatorio y secreto, el payador Gabino Ezeiza improvisó
en un comité radical: "Usted me propone un tema/que yo le
cante a Yrigoyen/Ese es mi tema querido/el que siempre a mi me oyen.//
Yo que lo conozco tanto/digo que a su sentimiento/lo acompaña
la honradez/ la providad y el talento".
El
payador puede improvisar en cualquier ritmo. Este género fue
popular en la América de habla hispana, especialmente en Uruguay,
Argentina, Chile y Cuba. Se ha dicho en reiteradas oportunidades que
es del payador que Carlos Gardel tomó uno de los elementos más
importantes de su arte: el modo de decir y la carga sentimental. Tuvo
contacto con los grandes payadores de la época. Entre otros con
Gabino Ezeiza y su discípulo, José Betinotti, quien se
dice que le habría dicho: "con vos se acabaron los payadores".
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Heroico
Paysandu*
de Gabino Ezeiza
Heroico Paysandú yo te saludo
hermano de la patria en que nací
tus triunfos y tus glorias ofrecerte
te canto de mi patria como aquí
yo guardo este recuerdo de mi patria
pegado en una brisa tu canción
el hijo del temblor de tu saliente
tu más grande y sublime inspiración
hermanos en las luchas y en las glorias
la mina de quien amo y su candor
con ecos nacionales de la historia
queriendo proclamarme vencedor
Heroico Paysandú yo te saludo
la troya y gloria americana por tener
saludo a este pueblo de valientes
y juro de los bravos treinta y tres.
Heroico Paysandú yo te saludo
hermano de la patria en que nací
tus triunfos y tus glorias ofrecerte
te canto de mi patria como aquí.
*Grabación
por el duo Gardel-Razzano 1917.
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El
adiós de Gabino Ezeiza*
Buenos
Aires de mi amor,
¡oh, ciudad donde he nacido!
No me arrojes al olvido
yo, que he sido tu cantor.
De mi guitarra el rumor
recogió en sus melodías,
el recuerdo de otros días
que jamás han de volver,
los viejos cantos de ayer
que fueron las glorias mías.
Esperanzas
que ya no hay,
coplas y cielos ardientes,
La diana de los valientes
volviendo del Paraguay.
Cantos de patria, pero ¡hay!
que en la guitarra argentina,
que en la guitarra argentina
melancólica se inclina
para decirles adiós,
mientras se apaga la voz
de las milongas de Alsina.
Por eso vengo a cantar
mi trova de despedida,
que hoy la tarde de la vida
mi alma ya empieza a nublar.
Nadie volverá a escuchar
de mi guitarra el rumor,
de mi guitarra el rumor,
cantos de gloria y de amor
de la ciudad en que he nacido,
no me arrojes al olvido
yo que he sido tu cantor.
*Milonga
1933. Música: Enrique Maciel.
Letra: Héctor Pedro Blomberg
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