En San Telmo y sus alrededores N°92
VISITA GUIADA
AL PASADO DE SAN TELMO

En Defensa 755 se encuentra el Zanjón de los
Granados, una vivienda aristocrática que se construyó
con 23 habitaciones en 1830 y después de la fiebre amarilla
de 1871 se convirtió en conventillo. En 1974 fue abandonado
y usado como un basural. Después de 20 años de trabajos
de reciclaje y recuperación del patrimonio, el año
pasado el lugar abrió sus puertas para visitas guiadas diarias
en las cuales se pueden observar enormes túneles, cisternas,
una celda de esclavos, utensilios utilizados en siglos anteriores
y otras peculiaridades del pasado.
San Telmo cambia y cada vez le quedan menos marcas
de sus construcciones antiguas, ya que los departamentos y locales
modernos van cambiando y transformando su fisonomía. El barrio
es visitado por turistas, que en muchos casos se asombran por sus
construcciones y por los lugares antiguos que sobreviven a la modernización.
En Defensa 755 está ubicado El Zanjón.
Es uno de los pocos ejemplos de reciclaje de una construcción
que busca preservar el patrimonio histórico. Allí
se realizan visitas guiadas en un viaje para imaginar historias
del pasado. Según dicen los guías algunos historiadores
ubican en las barrancas del Zanjón de Granados, el sitio
de la primera fundación de Buenos Aires en 1536 por Pedro
de Mendoza. Se basan en un testimonio de Ulrico Schmidl, un cronista
alemán que lo acompañó en el viaje y fue el
primer historiador del Río de la Plata
Por Chile y Defensa pasaba el arroyo Tercero del Sur, que marcaba
la división al sur de la ciudad. En tiempos de Juan de Garay
se lo conocía como Zanjón de Granados. Cuando se fundó
en 1580 Buenos Aires estaba dividida por límites naturales
marcados por zanjas muy grandes con arroyos El Zanjón del
norte desembocaba en lo que hoy es Recoleta. El Zanjón del
medio desembocaba en el Río de la Plata en lo que hoy es
Plaza San Martín, en Retiro.
Mientras que el Zanjón del sur que pasaba por
Chile y Defensa, desembocaba en el Río de la Plata, donde
ahora está Paseo Colón y Chile. Defensa y Chile es
la última manzana de la ciudad fundada por Garay.
En la lujosa casa aristocrática que en 1830
inauguró la familia Miguens, se observa un símbolo
de distinción en la terraza que es un alto mirador, desde
donde se veía el puerto de Buenos Aires. También se
ven los cimientos de una pequeña celda de castigo para los
esclavos, un cruel testimonio del siglo XIX Entre otras características
la construcción contaba en el primer piso con 23 habitaciones,
dos baños, la cocina y tres patios, -uno utilizado para carruajes-,
un enorme salón -donde hace unos años funcionó
en una galería comercial-, una cisterna y enormes túneles
que se pueden recorrer en la visita guiada.
Entre otros restos arqueológicos se encontraron
utensilios como bolitas de vidrio, monedas, cubiertos, frascos,
porcelanas, azulejos, cepillos, cerámicas, restos de pipas
y otros elementos que fueron rescatados de las excavaciones y se
exhiben en vitrinas. En el trabajo de reconstrucción de los
cimientos, participó el Director de Arqueología Urbana
del Gobierno de la Ciudad, el arquitecto Daniel Schavelzon.
Los dueños de la vivienda original de Defensa
755 se mudaron después de la epidemia de fiebre amarilla
de 871. Los cuartos de la casa fueron alquilados, convirtiéndose
en un conventillo donde vivían hacinadas 23 familias que
compartían entre todas una cocina y dos baños. Como
testimonio de época, en 1907 en los conventillos de la zona
sur se realizó una histórica huelga de inquilinos
que reclamaron rebajas del precio del alquiler y mejores condiciones
de vida. En 1974 el predio quedó abandonado y se convirtió
en un depósito de basura, hasta que en 1985 comenzaron los
trabajos de reciclaje de la casa. La idea original de la empresa
que compró el lugar era hacer un restaurante con una arquitectura
moderna.
Mientras hacían los trabajos de perforación
y excavación descubrieron un túnel por donde pasaba
el antiguo arroyo que recorría este sector de Buenos Aires
y fue entubado alrededor de 1820. Entonces decidieron restaurar
la construcción con el trabajo de arqueólogos. La
casa está asentada sobre largos túneles del arroyo
olvidado después de su entubamiento. Túneles centenarios
rescatados bajo las baldosas de San Telmo.
Se mantienen los ladrillos originales de adobe, que
fueron reforzados con cemento para reforzar la estructura. También
se recuperaron los cielorrasos. El Zanjón pasó a ser
después de 20 años de trabajos de restauración,
un espacio privado recuperado para el patrimonio. Un viaje hacia
las entrañas de la ciudad, hacia túneles y subsuelos
que inspiran a la misteriosa Buenos Aires.