ALGUNOS DATOS HISTORICOS DEL CARNAVAL PORTEÑO

En San Telmo y sus alrededores Nº 28

Marzo 2000

El carnaval es una antigua tradición en la ciudad de Buenos Aires. La sátira y la difamación, la pintura corporal, el baile, la música callejera, el humor y el desparpajo, los disfraces, las máscaras y la burla, fueron características que lo acompañaron a través del tiempo.

- Alrededor de 1600, habría surgido el carnaval porteño de acuerdo a las investigaciones históricas. En sus comienzos, los esclavos negros se congregaban junto a sus amos para festejos en circunstancias especiales. En esa época se cree que también comenzó a surgir el candombe.

- En 1771 comenzaron las prohibiciones de las autoridades, al restringir el virrey Vértiz el carnaval a lugares cerrados para evitar escándalos callejeros.

- A mediados de 1800, en Montserrat surgieron las primeras comparsas. Los negros se agrupaban por sus naciones de origen. Su continua desaparición por las luchas de la Independencia, no impidió que muchas de sus características, de manera fragmentada, pasaran a engrosar el patrimonio de las futuras comparsas de blancos. Estas tomaron la parte organizativa del desfile y la actuación con repertorio previamente ensayado, como en los candombes.

- En 1869 se realizó el primer corso oficial, un año más tarde se permitieron los carruajes.

- En 1900 ya había 19 corsos locales. Los inmigrantes europeos trajeron sus propias formas de carnaval luciendo sus trajes e interpretando música de su tierra. También se lucían grupos nativos.

- Alrededor de 1920, las nuevas murgas fueron adquiriendo características propias. En los rasgos particulares de cada barrio y en sus instituciones, brillaron las comparsas, pero la crisis del ’30 las afectó económicamente. Muchos señalan esta década como el origen de la decadencia del carnaval.

- En los años ’40, las murgas reas fueron tomando nuevas características. Al desaparecer los instrumentos melódicos, dieron paso al bombo con platillo de bronce, pero mantuvieron la crítica social, la copla picaresca de doble sentido y el baile.

La migración del interior hacia la Capital, fue poblando los hoteles de los barrios. Mientras sucesivas marchas y contramarchas respecto a las prohibiciones caracterizaron la historia del carnaval, las viviendas precarias de los alrededores del centro, las esquinas, los bares, o las canchitas de fútbol fueron y son lugares de reunión y nacimientos de futuros murgueros.

*Esta información histórica fue extraída de Fervor de Buenos Aires, guía cultural, marzo 2000.

CARNAVALVER TAMBIEN

Una fiesta que intenta recuperar su esplendor

 

Copyright © 2003