JORNADAS DE PATRIMONIO CULTURAL AFROARGENTINO EN SAN TELMO

Fueron el 26 y 27 de agosto y las organizó el Centro Cultural Fortunato Lacámera, el Instituto de Investigaciones Históricas de la Ciudad y la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico Cultural. Expusieron Miriam Gomes, Quintín Quintana, Alejandro Frigerio, Diana Mafia; Daniel Schavelzon y otros destacados investigadores. Hubo exposiciones sobre historia, cultura, presente y legado de los negros. Se estima que en Argentina hay en la actualidad 2 millones de afrodescendientes. Los estereotipos, el racismo y los mecanismos de "invisibilización", estuvieron presentes en la mayoría de las conferencias. Cerraron las jornadas "Las Lonjas de San Telmo".

"El gobierno federal fomentará la inmigración europea". La frase no es extraída de siglos anteriores, sino que es el actual artículo 25 de la Constitución Nacional reformada en 1994.

De acuerdo a los censos que se realizaron en Argentina en el siglo XIX, aproximadamente la tercera parte de la población era negra. La migración de origen afro llegó al país como esclava. Las muertes por las guerras, las epidemias y la salvaje explotación, provocaron una disminución considerable, pero no su desaparición. En las jornadas de Patrimonio Cultural se rescataron las raíces, tradiciones y el legado de los afrodescendientes. Se realizaron paneles con distintas temáticas, como el carnaval de los blancos negros; aportes de la cultura africana; la presencia del negro en grabaciones de tango y géneros afines; la negritud negada y silenciada en el teatro.

Otros temas expuestos fueron la población afroporteña; historia y presente de la comunidad caboverdeana en Argentina; los mecanismos de invisibilización; los intentos de homogenización excluyentes y las búsquedas de recreación y construcción de la identidad a través de las danzas.
A lo largo de la historia lo negro generalmente apareció asociado a lo negativo, lo oscuro y lo ilegal. Por citar un ejemplo, el término quilombo proviene de las rebeliones contra la esclavitud. Los medios de comunicación trataron a los negros con estereotipos, ubicándolos en lugares subalternos.

Durante varias décadas la población negra dejó de ser objeto de estudio en el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, aunque ahora está previsto a que vuelva a censarse. De acuerdo a proyecciones realizadas a partir de pruebas pilotos del INDEC y de la Universidad 3 de Febrero, en la Argentina hay aproximadamente un 6% de la población (es decir cerca de 2 millones), descendiente de negros.

Los procesos de invisibilización, de las raíces afroargentinas siguen muy presentes en la sociedad. La identidad nacional buscó formarse con la exclusión de los gauchos, de los indios y los negros. En las jornadas de Patrimonio Cultural Afroargentino se cuestionaron los estereotipos impuestos por la cultura dominante, proponiendo observar los aportes de la cultura afrodescendiente a la identidad nacional, como cambiantes y en permanente transformación.
La investigadora caboverdeana Miriam Gomes dividió en distintos momentos históricos centrales la historia de los negros. Entre el siglo XVI y XIX llegaron a América 30 millones de esclavos. En la Argentina se calcula que sobrevivieron a las embarcaciones de esclavos apenas 1 de cada 5, asentándose 12 millones de negros.

"A los negros hasta se los discriminaba en los cementerios, porque estaban separados de los blancos. Hay racismo historiográfico y silencio en la educación. Casi no se los menciona en los textos escolares o se distorsiona la historia. Los negros fueron los que estuvieron en las defensas ante las invasiones inglesas de 1806 y en las luchas por la Independencia", señaló la investigadora Miriam Gomes.

"Todas las historias dan una mala imagen de los negros, que suelen aparecer como niños o seres animalescos, pocos confiables, ridículos y con olor", señaló el historiador Alejandro Frigerio.

"Trabajé cuando fui Defensora Adjunta de la Defensoría del Pueblo durante 5 años para que haya una casa que rescate el aporte de los negros y no lo conseguí", señaló la investigadora Diana Mafia, quien presentó diapositivas de su trabajo "Fotos narradas", que hizo junto con Angel Acosta, un luthiers cuyo abuelo fabricó los primeros tambores del Uruguay. José Acosta Martínez, el hermano de Angel Acosta, introdujo el primer taller de candombe del Centro Cultural Ricardo Rojas. Fue brutalmente asesinado en la Comisaría 5º por la policía en abril de 1996, por defender los derechos humanos de negros que salían de Maluco, un boliche que estaba ubicado en Rodríguez Peña y Sarmiento.

Desde que se abrió en 1984 un curso de danzas afro en el Centro Cultural Ricardo Rojas, hay un crecimiento de la oferta de talleres. "Allí nos encontramos con distintos problemas. Por una parte hay quienes se creen dueños de la cultura afro y no aceptan ninguna innovación. Por otra parte, hay alumnos que piensan que bailar bien es genético y se lleva en la sangre, alimentando sin quererlo falsas creencias y estigmatizaciones. Buscamos darle a la danza afro candombe una forma e identidad propia, reencontrando elementos comunes con el tango y el folclore, y buscando a través de resignificaciones nuevos sentidos al baile. Una dificultad es que casi no hay lugares para bailar danzas afro", comentó la profesora Laura Rabinovich.

En una exposición sobre capoeira, Pablo Azcoga explicó que a esta danza se la marginó hasta 1930, como antes se persiguió a otras de origen negro: el candombe en el siglo XIX y el tango en sus comienzos. "El mensaje del capoeira es una historia de resistencia cultural contra la opresión. Es un transmisor de valores. Respeta al otro, genera autoestima, solidaridad y recrea un combate ritual", señaló el investigador. Como el resto de los presentes, criticó el racismo y consideró a la negritud no como una esencia sino como un producto histórico.

El luthier Quintín Quintana, quien coordina el proyecto "museo sonoro y participativo de la cultura afroamericana", criticó los valores de competencia y los encasillamientos. "El candombe no ha tenido y no debe tener fronteras. Es cosa de todos y no cosa de negros, ojo con la institucionalización. Pertenece a todos nosotros sin límites. No entiendo un pueblo fragmentado. No más negros, ni blancos, ni chinos ni nada. Mi gran incógnita es porqué se sigue fragmentando todo y no podemos unirnos", expresó.

El proyecto de rescatar las raíces afro, brindando un espacio para distintas actividades, continuará durante todo el año en el Centro Cultural Fortunato Lacámera.

 

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