10/03/2006

HISTORIA ORAL EN SAN TELMO

En marzo de 1998 varios vecinos participaron en un taller de historia oral en el Fortunato Lacámera que fue cubierto por En San Telmo y sus alrededores. María del Pilar (1912-2005) fue una protagonista central. Vivió su infancia entre 1915 y 1930 en el barrio. El año pasado falleció. Su hijo Sergio Malfé, escribió los recuerdos de su madre en San Telmo.

-María del Pilar nos contó como se vivía; en los tiempos de su infancia y juventud, alrededor de l9l5 al `30 en San Telmo.

Primeramente vivían en Lanús, junto a su mamá y hermanos. En el terreno de la casa -recuerda vívidamente-, había un estanque que habitaban ranas; y que estaba enmarcado por un borde de gruesos maderos. Al mudarse la familia a un departamento en la Avda. Paseo Colón; el nuevo centro de gravedad con una entidad más determinante para Pilar; fue un lugar identificatorio para el vivir y el sentir porteños; por el Parque Lezama; allí anduvo: "Estaba rodeado de rejas. El portón lo abría un guardián a las 7 de la mañana. Los chicos esperaban que se abriera". Eran una barrita infantil unida. La mayoría hijas e hijos de obreras que trabajaban en la Tabacalera Piccardo; como Josefa Mercadé, la mamá de Pilar. "El Parque era florido y perfumado, con rosas, jazmines, magnolias foscata. Había hamacas, calesitas, carroussel volante". La barra de chicos también jugaba "sobre la calle Brasil, con ruedas por la barranca abajo". Otros juegos para el verano, eran las excursiones en carro (-"jardinera"-), que los llevaba al Río, desde la esquina del parque. El pasaje costaba 5 centavos, desde el P. Lezama a la Costanera. "Se jugaban rango y mida, ainenti, las bolitas, la Rayuela" -Cruzaban desde el parque a un local en la Av. Patricios, adonde compraban Gofio. "Hasta las once de la mañana se jugaba"; luego se iban al almuerzo. Por la Av. Brasil veían pasar, subidos a la hermosa reja; al entonces Presidente Hipólito Irigoyen, que iba en un automóvil, de ida y de vuelta desde la Casa Rosada, con quien intercambiaban saludos.

La vivienda de P.Colón estaba ubicada en un piso arriba de una Bar y Restaurante. Pilar, siendo muy chiquita, en un descuido de su madre, caminó sobre una claraboya de vidrios que hacía techo del Bar. Le quedó colgando una pierna sobre los comensales. Se hizo cortes que después le curó la mamá. En el Bar atendía la Sra. Estrella, que servía una dilecta cerveza tirada. El dueño del Edificio, un Sr. Melaragni, traía cantidades de uvas; y convocaba a los chicos del vecindario, para que las pisaran y hacer vino. Les daba unas monedas por el trabajo; pero también representaba un juego para la chiquillada. "Se estaba bien viviendo en San Telmo. Los chicos se acompañaban para hacer los mandados". Pilar recuerda nombres de sus amigos: "Tita, Celeste,Menenio, Cecilia". La leche fresca se buscaba en "La Martona" de Bolívar casi San Juan. Despachaban vasos de leche al paso; como también un rico dulce de leche en unas latitas pequeñas. Casi obligado era lo de hacer las compras en el "Mercado San Telmo". Ahí los traían vivos a los pollos; se los sacrifi-caba al comprarlos. La "pollera" del mercado era apodada "La Catalana". Como no se contaba con heladeras eléctricas, los productos frescos se adquirían en el momento de consumirlos. Los huevos se compraban en la calle Defensa, en el local de la "Señorita Ronco". Se podía ir con un tazón. Para comprar más baratos los huevos que se habían cascado. También por Defensa, en la esquina con San Juan, estaba la Panadería Forcheri, que era muy concurrida: Tenían un palenque, adonde ataban sus caballos los clientes y proveedores. Era una costumbre encargar a la panadería, que hiciese los asados para el vecino que en particular se los solicitase, esto como un usual servicio anexo.


MARIA DEL PILAR EN SAN TELMO EN 1932

Una cuadra más y estábamos en la Despensa Torres, Defensa y Carlos Calvo, donde vendían granos y productos sueltos; Gofio también. La fábrica Noel era cercana de esta última esquina. Fue un establecimiento que comenzó pequeño y fue creciendo de actividades. Despegó su desarrollo con la compra, de unas máquinas mezcladoras de chocolate. De estas máquinas, sus operarios tomaban bollitos de masa de chocolate: para obsequiárselos a los vecinitos que se asomaban por las ventanas; al semisótano donde se amasaba el chocolate Noel. Pilar recuerda a sus compinches Prestiani y Gallardo; en esas visitas a la fábrica obsequiosa.

En el Parque Lezama, se hacía oficialmente una Colonia de Vacaciones, que era para "niños débiles", pero iban todos. Tomaban desayuno, almuerzo y merienda. Después del almuerzo, proveían a cada niño de una "reposera", para que hicieran su siesta, bajo los árboles del Parque. Las salidas al balneario, aquellas, en ese carrito "jardinera", se emprendían desde el Parque, a las 5 de la tarde. La abuela Pepa -Josefa Mercadé-, preparaba una tortilla; y allá la llevaban. La Costanera no era la avenida posteriormente conocida. Se trataba por entonces, de un paseo bastante silvestre, con barrancas, boscoso. "Había vuelta al mundo; y cafés con artistas como Luis Arata, Tomás Simari, Florencio Parravicini, que hacían actuaciones de entretenimiento. Otro paseo, pero de todo el día, consistía en ir a las Playas de Quilmes. Se tomaba el Tranvía 22, que llevaba un acoplado abierto; un Tranvía doble que llegaba hasta las Playas. "El agua era límpida".

Lo que no estaba bien visto por las mamás; y se lo recomendaban a las chicas y chicos: que evitasen jugar sobre la Avda. Paseo Colón. Porque por esos años era una calzada empedrada; abigarrada de carros y caballos que venían del Puerto. Por ese lado; donde actualmente está la Facultad de Ingeniería; había por entonces canchas de deportes, que pertenecían a la Asociación Cristiana de Jóvenes. La chiquillada en barra, concurría allí para ver jugar a los deportistas. También veían boxeo por el barrio. Las peleas eran en la Asociación de Trabajadores, en San Juan entre Azopardo y Paseo Colón. La institución repartía Pan Dulce para año nuevo. Bien cerca se encontraba la sede de los marineros ingleses, donde también se boxeaba; se llama "Mission to Seamen". La barrita actuaba con picardía en ese ámbito: teatralizaban gran pobreza; y así inducían a los marineros para que les diesen algunas monedas.

En el gimnasio de la Asoc. de Trabajadores iba a entrenar el púgil Justo Suárez. Famosa fue la visita del Príncipe de Gales; cuando se llegó al lugar de los marineros ingleses, con gran solemnidad y aparato. Pilar se ubicó en una azotea vecina, para ver esta ceremonia británica. Después de las pillerías, Pilar dormía bien sus sueños; porque la abuela Pepa así lo conseguía, con flores de amapola bajo la almohada de su nena.

"Cualquier ocasión era buena para hacer una fiesta. Se corrían las mesas y se bailaba con el fonógrafo a cuerda" Alguna fiesta de bodas fue depredada simpáticamente por la pandillita. Escondidos bajo los grandes manteles, castigaban a las masitas con ensañamiento. Las andanzas no eran amedrentadas por los policías del barrio, que las controlaban amistosamente. Había uno especialmente, de la Comisaría 14ª., que les podía precisar a las madres, adonde se encontraban y que estaban haciendo los niños: policía apodado "El Francés".

De los personajes sociales del Barrio; es de recordar la Familia Piccardo, que vivía en Humberto I al 400. Eran los dueños de la Fábrica "43". Ahí trabajaba la abuela Pepa. Por Defensa se entraba a las oficinas. Las obreras/os entraban por Cochabamba. La familia Crotto (estancieros), vivía en la calle Chacabuco; tenían un precioso aljibe en el patio. Había un Señor Martínez de Hoz, que andaba con una galerita; vivía en la calle Bolívar; viajaba en el Tranvía 26. Se puede contar sobre la empresa familiar Canale; que comenzó siendo una panadería y confitería; y fue creciendo con la venta masiva de los famosos Bizcochos Canale. Una gran bolsa de estas galletitas, pero las rotas que no iban a los comercios, se podía comprar en la fábrica por 25 centavos. Otros personajes del Barrio San Telmo fueron los caballos cadeneros; que esforzadamente hacían trepar las barrancas a los carros que arrastraban. Carreros pintorescos había; como el Cornetín del carro de la Panificación…O el carrero de la promoción de Pineral, que también mediante el toque de corneta, invitaba a los vecinos; para que tomasen los obsequios de la marca: mates-calabacines pirograbados con propaganda.

Como toda una niña formal, Pilar también iba a la escuela del barrio. Enumera tres escuelas por donde fue mudándose. A los cinco años, iban las niñas con gran moño. Primero fue a la ubicada en Perú e Independencia. Luego a Defensa y San Juan; Escuela Republica del Brasil: establecimiento patrocinado por una cantante lírica, la Sra. Besansoni. -En el patio central, para una visita importante; las alumnas ejecutaron un mapa grandísimo del Brasil. Y luego nos cuenta Pilar, que estudió Francés en otra escuela, la Dean Funes. Para el tiempo de su Primera Comunión; Pilar la hace en la Basílica de San Francisco, donde el Prior se llamaba "Padre Cuello". La presidenta de la Asociación de Damas de San Francisco era, en esa época, la Sra. Regina Pacini de Alvear; quien regalaba a las niñas su vestido ceremonial. Después de la Misa; iban las comulgantes a la trastienda del templo; para beber el Chocolate. Y todas las participantes, cruzaban al Fotógrafo Bissio, para registrar el momento.

Otros festejos….como los del Carnaval; que llevaba una larga preparación. Los trajes de la comparsa, iban haciéndose desde seis meses antes. Entre otras; estaba "Los marineros del Plata"; murga que se constituía en una casa de Humberto I, nro. 461. Se ensayó y se hicieron los disfraces. "Se 'armaban' los disfraces"; señala Pilar…Para que cuando sea la fecha; pueda salir esta compañía carnavalesca, a pasearse por Cochabamba; desde las cercanías del Parque, hasta Bernardo de Irigoyen. Pilar marcha disfrazada de "Charleston".

"Para Año Nuevo, eran la sirena de `La Prensa´y los cafés". Pilar con sus hermanos y la mamá, iban hasta la Avenida de Mayo y Lima. Ahí; en una confitería "La Armonía", se ubicaban en nochevieja: para tomar leche merengada en las mesas de la vereda; y a esperar el toque de las Doce. Esto significaba centralmente; que con el ulular de las sirenas, los comensales se intercambiaran los plácemes para el nuevo año. Dijo Pilar (en 2004), que todavía rememoraba con el gusto; el sabor de aquella riquísima leche merengada: "Quise tomarla en (otro café tradicional); pero no es lo mismo"


A LOS 90 AÑOS, EN SU DEPARTAMENTO

-Componentes del Contexto: `Cine Royal Park'; donde ahora está el Bar Británico, (Defensa y Brasil): "Daban tres películas, costaba 20 ctvs." ´Cine Suipacha´: de estrenos. Memorable le era la primera película en que demostró la actriz Jeannette McDonald. ´Joyería Maruco´; Defensa y Humberto I: se vendía a crédito, que iban cobrando por semanas. La abuela Pepa le compró allí, el anillo para la comunión: "fueron juntas". ´Zapatería Greco´; Defensa y Cochabamba; hacía esquina con el Canale originario: Zapatos a crédito por $14.90. Allí ve un maniquí "por primera vez". ´Farmacia de Pedro Algárate´; en C.Calvo y Defensa, "esquina importante": Daba el cucurucho de confites como Yapa; que lo armaba en el momento con papel. "Había preciosos frascos con colores". Los Médicos: trabajaban prácticamente ad-honorem: Dres.: Anselmi, Fumasolli, Arata ' Y se podría seguir recordando y contando….

Sergio Edgardo Malfé

Estimularon la realización de esta reseña: Profesor Carlos Ferrera; Dra. María Gabriela Oliva; Dr. Eduardo Awad.






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