Junio
2000
El
Museo Argentino del Títere nació en 1985 por iniciativa de Mane Bernardo
y Sarah Bianchi, con la finalidad de rescatar la memoria de la actividad
de los titiriteros y las compañías que se dedicaron a difundirlo.
En
sus comienzos fue una muestra itinerante, que realizó más de cincuenta
exposiciones en el país, hasta que en 1996 el primer Museo del Títere
de Latinoamérica y el único de Sudamérica, se radicó en San Telmo,
en la esquina de Piedras y Estados Unidos. Allí se encuentra una centenaria
construcción que perteneció a Mane Bernardo en la cual hay diversas
clases de monigotes, fantoches, marionetas, retratos, decorados y
afiches.
A
través de sus tres salas la casona ofrece a los visitantes una gran
diversidad y una notable riqueza de títeres de distintas regiones
del planeta. Una de ellas está cubierta por representaciones de Europa
y de Oriente. Allí se encuentran muñecos checoslovacos, rusos, italianos,
ingleses, españoles y rusos. Otra está destinada a figurillas latinoamericanas
y la tercera específicamente a títeres argentinos. En total se exhiben
más de trescientos ejemplares.
El
museo se encuentra abierto los martes, miércoles y sábados de 15 a
18 hs. Si bien cuenta con el auspicio de la Secretaría de Cultura
de la Nación, no cuenta con ningún subsidio. Uno de sus viejos proyectos
es terminar en el primer piso la biblioteca, ya que como material
posee mas de 500 títulos sobre historias, técnicas y obras titiriteras.
La
entrada y las obras son gratuitas. En una sala funciona un pequeño
teatro que en la actualidad exhibe todos los sábados a las 16 hs.
"Pinocho detective".
Los
ingresos con los que se financia el lugar, son a través de visitas
guiadas y espectáculos ofrecidos los martes y miércoles a escuelas
y distintas instituciones. Allí les explican a los chicos sobre la
historia y las distintas técnicas de los títeres.
Desde
el momento en que se abrió el espacio, se incrementaron las muestras
de las colecciones. Sin embargo, por lo general la coordinadora no
solicita ni pide nuevos muñecos. "No quiero que queden en los
baules", dice Sarah Bianchi, quien ya lleva en la actividad 56
años. En ella encontró una síntesis de otras pasiones artísticas que
pudo volcar a los títeres: la parte literaria, por la escritura de
las obras, la plástica en el armado y los bocetos, y la actoral en
la interpretación.
Su
amplia colección la obtuvo básicamente en los círculos de titiriteros,
pero también consiguió algunas piezas valiosas en otros ámbitos. Por
ejemplo, a través de anticuarios. "En las compras hay que tener
mucho cuidado. Para verificar su autenticidad hay que estar documentado
sobre épocas, técnicas, lugares, historia de titiriteros", señala
por las dudas. Es que detrás de cada muñeco, se encuentra en algún
rincón la mística de manos y voces que narraron misterios, leyendas,
fantasías y pasiones, a través del tiempo.
Eduardo Scirica
ACTIVIDADES DEL
MUSEO
Los
martes, miércoles, sábados y domingos, el museo se encuentra abierto
al público de 15 a 18 hs y los martes y miércoles hay visitas guiadas.
En
la casa también se dictan cursos para niños, adolescentes y adultos.
Informes:
Piedras 905.Tel: 4802-4785.