LAS
ASOCIACIONES VECINALES
En
San Telmo y sus alrededores Nº 15
Agosto
1998
Es
común en estos tiempos escuchar que las políticas se diseñan a través
del marketing, que lo más importante es la imagen y que las decisiones
políticas que tienen que ver con el conjunto de la sociedad se toman
desde afuera. También es frecuente escuchar que muy poco se puede hacer
por cambiar las cosas. Frente a esta situación en San Telmo, como en
todos los barrios, hay vecinos que no se resignan a aceptar lo dado
como lo único posible. Las asociaciones vecinales, con limitaciones,
discontinuidades e internas (como todos los grupos humanos), se juntan
para pelear, aprobar y defender proyectos e ideas. Así es como, gracias
a iniciativas de los vecinos, en este momento, por ejemplo, están arreglando
el Parque Lezama y, por el impulso de instituciones de la zonas nucleadas
en la red solidaria San Telmo-Monserrat, este año se llevó a cabo el
carnaval en la plaza Dorrego.
Son
muchas las iniciativas que nacieron "desde abajo" y después
tomaron forma desde las instituciones. También son muchas las promesas
que han quedado en el olvido, lo cual favoreció el descreimiento con
respecto a las autoridades y a las posibilidades de cambio. Pero cuando
más participación hay de las asociaciones comunitarias y de los ciudadanos,
menor es la posibilidad de arreglos oscuros a espaldas de la gente.
A partir de las demandas de la población es posible lograr pequeños,
y no tanto, logros. Pese a sus limitaciones, los movimientos sociales
brindan la posibilidad de realizar proyectos y propuestas para beneficio
del barrio.
En
este ejemplar de En San Telmo y sus alrededores, informamos acerca
del funcionamiento de algunas de las asociaciones creadas por iniciativa
de los vecinos. Sin dudas, uno de los grandes problemas que afrontan
es la falta de comunicación, de difusión y, en la actualidad lamentablemente,
de participación. Desde esta publicación se busca informar acerca de
distintos lugares en los que se debaten propuestas sobre diversas temáticas
de grupos de vecinos respecto a la zona. Desde ya que este número no
agota -no podría hacerlo- el material al respecto, porque en forma periódica
los movimientos sociales del barrio desaparecen, surgen o se renuevan.
Por otra parte, debido a la falta de promoción y difusión, en algunas
ocasiones hay asociaciones comunitarias que la mayoría de los vecinos
no llega a conocer.
Debido
al impacto de las medios de comunicación y la distorsión que introducen,
en algunas oportunidades uno cree estar informado pero no conoce lo
que existe a su alrededor. Las imágenes televisivas crean una forma
de percibir que, con un ritmo acelerado, flash permanentes y el culto
a la estética de la imagen, valorizan más la apariencia, la belleza
y "lo espontáneo" que el contenido, el argumento y el análisis.
Se suceden imágenes sin relación ni conexión alguna.
En
general con los diarios, radios y revistas, sucede que es más fácil
conectarse con acontecimientos lejanos y ajenos que con lo que nos pasa,
incluso con temáticas que afectan a la comunidad en general.
Ante
una infernal "invasión" de datos, estadísticas, programas
y acontecimientos que nos llegan diariamente, es común perder contacto
con lo que acontece en la esquina, en el café, en el barrio con nuestros
vecinos
Desde este espacio tratamos de rescatar, opinar, informar
y de alguna manera reivindicar lo local. Informar acerca de temas que
están relacionados con el ámbito de lo público específico del barrio.
La
identidad y lo viviente de cada lugar están en constante desarrollo,
tienen movimientos permanentes. Por San Telmo desde el movimiento cultural
hasta el social, todos los días se van construyendo una y a sus vez
mil historias, y todos los que habitamos o transitamos por esta zona,
somos parte de ella.
Las
transformaciones que acontecen y marcan a nuestra zona afectan a todos
los que tienen interés por el barrio. Desde los medios barriales se
puede contribuir a comunicar realidades e historias diferentes, vinculadas
a lo particular, a lo específico y a lo concreto del barrio y de su
gente.
Frente
a las relaciones despersonalizadas que caracterizan a las sociedades
actuales, parece oportuno y aún indispensable rescatar el protagonismo
que se puede ejercer con la pertenencia a ámbitos colectivos, con experiencias
concretas de participación. Es importante recuperar la solidaridad barrial,
los tejidos sociales y los ámbitos públicos, como lugares en los cuales
tomar las decisiones que afectan al conjunto de la comunidad. Quienes
lo intentan -aún cuando no siempre lo logren- merecen todo nuestro reconocimiento
por su actitud valiosa y valiente.