DECLARACION UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS

En San Telmo y sus alrededores Nº 18

Enero 1999

El 10 de diciembre se cumplieron 50 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos. Los países miembros de las Naciones Unidas después del horror de la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) que provocó la muerte de más de 20 millones de personas, firmaron de manera unánime una declaración que fue una condena a la barbarie, la intolerancia, la violencia y al atropello y las violaciones constantes a la dignidad humana.

Esta fue la declaración más importante del siglo y contiene los principios elementales que hacen a la convivencia y la dignidad humana.

Entre otros puntos estableció el derecho elemental de toda persona a tener igualdad ante la ley, libertad de pensamiento, de conciencia, de religión y de creencia. Libertad de opinión y expresión. Determinó el derecho al trabajo, a sindicarse, la protección contra el desempleo, el derecho al descanso, a la educación y a tomar parte libremente de la vida cultural de la comunidad, gozando de las artes y participando en los beneficios que produce el progreso científico.

En otros ítems defendió el derecho universal a la salud, al bienestar, la alimentación, el vestido y la vivienda. También estableció que "Nadie será sometido a torturas, ni a penas o tratos crueles inhumanos, o degradantes..."La declaración además fue una manifestación contra todo tipo de discriminación.

 

Después de medio siglo las políticas neoliberales fijadas a escala mundial han acentuado las profundas desigualdades sociales existentes.

Las estadísticas de ACNUR (Organismo de las Naciones Unidas que trabaja con los refugiados), marcan que 20 millones de personas en el mundo viven exiliados. En el "primer mundo" europeo llegan millones de inmigrantes ilegales (el 1,5 % de la población de Europa), en busca de mejorar sus condiciones de vida. La concentración de la riqueza ha llegado a tal grado que las tres personas más ricas del mundo tienen una fortuna superior al producto bruto Interno de los 48 países más pobres. En más de 70 países el ingreso por habitante es inferior al de 20 años atrás.

En nuestro país, dos millones de personas tienen teléfonos celulares pero dos tercios de la población no tiene sistema de cloacas y desagüe en su vivienda y un tercio de los hogares de nuestro país no tienen agua potable, según los datos del encuestador Rosendo Fraga.

Por nuestro barrio, el 20 % de los habitantes de la zona Boca, Barracas y San Telmo viven en la pobreza, estos datos constan en el Centro de Salud Nº 15 ( Humberto 1º 470).

Pese a todas las calamidades del presente, no se pueden negar los profundos avances científicos y técnicos que han mejorado el nivel de vida de la gran mayoría de la población mundial.

Inventos impensables hace solo algunos años obligan a tener una imaginación de ciencia-ficción para tratar de pensar el alcance del desarrollo del hombre.

Los productos alimenticios nunca han sido tan abundantes, pero el avance en los conocimientos técnicos no fue acompañado por un pensamiento humanista solidario, universal, no discriminatorio y no violento que favorezca el desarrollo igualitario y libre de todos los individuos.

Tanto la ideología del estatismo a ultranza como del libre mercado han fracasado en lo que se refiere a la supuesta "asignación natural" de los recursos. Rusia es un claro ejemplo: pasó de un estado totalitario ineficiente, rechazado por sus ciudadanos, a un libre mercado sin intervención estatal pero sí de peligrosas mafias, que condujo a que más de 40 millones de personas vivan en la miseria.

*En 1960 el 20 % de la población mundial que vivía en los países más ricos tenía un ingreso 30 veces superior al 30 % de los más pobres, mientras que en 1995 su ingreso era 82 veces superior.

3.000 millones de personas, más de la mitad de la población mundial, viven con menos de dos dólares diarios. Por otra parte 2.000 millones de habitantes sufren anemia, 30 millones de personas mueren de hambre todos los años y 800 millones sufren por desnutrición crónica.

Sin embargo, según las estadísticas que manejan las Naciones Unidas, con deducir el 4 % de las principales fortunas más grandes del planeta, se podrá dar satisfacción a las necesidades básicas de toda la población (alimento, salud, agua potable, educación).

*Estas estadísticas indican que cubrir mundialmente las necesidades sanitarias y nutricionales básicas costará 13.000 millones de dólares, aproximadamente lo que se gasta en consumo de perfumes en el primer mundo…

Las injusticias y contradicciones de las sociedades contemporáneas se mantendrán en el mismo plano que en la actualidad sino hay un debate y un replanteo ético acerca de la organización social, las pautas y valores por los cuales se legitima cada sociedad.

La breve Declaración Universal de los Derechos Humanos, es un aporte inestimable del cual los Estados firmantes nunca se han hecho cargo. Para desgracia de todos nunca se puso en duda la "ley del más fuerte".

Las continuas guerras en nombre de la paz, la destrucción de hospitales, universidades y otros blancos civiles en nombre del bienestar de la población (un ejemplo es la reciente invasión de Estados Unidos a Irak), el silencio y la complicidad frente a dictaduras o regímenes despóticos han logrado que pierdan fuerza, principios que se han quedado en las palabras, pero nunca han pasado a los hechos.

Cerca del año 2.000 un anhelo y deseo para el próximo milenio, será que se discuten y busquen soluciones tendientes a combatir la miseria.

A 50 años de la Declaración Universal de los Derechos Humanos, es de esperar que los principios y fundamentos firmados por todas las naciones, se intenten cumplir de alguna vez por todas. Voluntad política es lo que falta.

* Datos marcados por Ignacio Ramonet, director del prestigioso Le Monde Diplomatique.

 

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