EXPRESIONES
CULTURALES
En
San Telmo y sus alrededores Nº 27
Febrero
2000
En
esta edición de En San Telmo y sus alrededores, se han escrito
artículos vinculados con parte de la vida cultural de la zona. La vuelta
del carnaval, la preparación de las murgas locales, el funcionamiento
de Museo Rock, una reseña histórica de la Asociación de Estudiantes
y Egresados de Bellas Artes, son solo algunos de los temas tratados
vinculados con espacios o instituciones locales.
Comienza
el 2000 y mientras hay una tendencia mundial generalizada a la estandarización,
la publicidad establece criterios uniformes y los shoppings y las maquinarias
globalizadas de consumo siguen avanzando en su proceso de homogeneización,
algunos pocos rincones siguen manteniendo su identidad. Es el caso de
esta zona de Buenos Aires, plagada de historias, nostalgias y recuerdos.
Si
se piensan imágenes características de San Telmo, inmediatamente pueden
surgir la feria de la plaza Dorrego, el parque Lezama, antiguas construcciones
y multitud de pizzerías, bares y lugares de espectáculos, que recorren
su espacio.
En
el casco histórico de Buenos Aires, lo antiguo perdura en medio de resonantes
construcciones. Así es posible ver, por ejemplo en la calle Balcarce,
al moderno edificio de Torneos y Competencias cerca de viviendas centenarias,
que soportan a duras penas el paso del tiempo.
Este
año, en Av. Independencia y Bolívar, un trabajo de arqueología busca
reconstruir modos de vida, usos, costumbres y tradiciones de una familia
aristocrática franco-argentina que se asentó en el siglo pasado en esta
zona. Entre los cimientos, historias subterráneas estallan contra el
olvido. En esta región los sedimentos pueden permanecer en desuso abandonados,
o transformarse en tesoros turísticos.
La
población que transita por estas calles, es de las más heterogéneas
de Buenos Aires. Habitantes de casas tomadas, de hoteles o viviendas
desteñidas, se cruzan con múltiples extranjeros. Con frecuencia, en
el mismo espacio público, se cruzan inmigrantes de países limítrofes
con turistas norteamericanos o europeos.
Heterogeneidad,
diversidad y distintas propuestas, conviven en el mismo espacio urbano.
Así es posible encontrarse con clásicas tanguerías con precios excluyentes,
dirigidas a turistas y al mismo tiempo con milongas populares. Los sábados
por la noche en la plaza Dorrego, mientras por una parte de los visitantes
disfruta tomando algo en las mesas de los bares, varios jóvenes se juntan
simplemente para compartir una cerveza en las gradas.
Pequeños
comercios y oficinas, museos, espacios de expresiones culturales alternativas
y seres antiguos, modernos o posmodernos, completan el panorama de una
zona. rica por su mezcla, su libertad creativa y su pluralismo.