MUESTRA
DE MEDIOS BARRIALES
En
San Telmo y sus alrededores Nº 32
Septiembre
2000
Entre
el 1 y el 5 de agosto, en el Centro Cultural San Martín, se realizó
una muestra titulada "Buenos Aires, un siglo de periodismo
vecinal". El encuentro fue organizado por la Dirección General
de Bibliotecas, la Junta Central de Estudios Históricos de la Ciudad
de Buenos Aires y la Comisión para la Preservación del Patrimonio Histórico
Cultural (GCBA).
Si
bien los organizadores manifestaron que por falta de tiempo las investigaciones
no pudieron seguir un análisis metodológico que permitiera la obtención
de mayores datos sobre publicaciones aparecidas y desaparecidas durante
el siglo XX, se observó como dato llamativo que de las 76 gacetas que
se expusieron solo quedaban 6 aparecidas con anterioridad a 1980.
El
evento fue convocado desde un enfoque histórico cultural, dejando de
lado lo político gubernamental. De esta manera quedaron pendientes temas
que atañen a la continuidad de muchas publicaciones, como la discriminación
en la publicidad oficial. La ordenanza 51.439, votada el 27 de diciembre
de 1996 y vetada por el entonces Jefe de Gobierno de la Ciudad Fernando
de la Rúa, establecía que un cuatro por ciento del presupuesto asignado
a la Difusión de la Gestión del Gobierno de la Ciudad en la prensa gráfica,
debía destinarse en apoyo a la actividad periodística vecinal, siempre
y cuando haya 50 medios inscriptos en un Registro de Medios Vecinales.
En caso de tener registrados menos periódicos el monto se reducía a
la mitad (2 por ciento). La tarifa publicitaria bajo ningún concepto
podía superar el 3% del valor de un espacio idéntico en un medio nacional,
tomando como referencia el valor de la página 7 del diario de mayor
tiraje.
Los
otros requisitos para acceder a la publicidad oficial eran: acreditar
un mínimo de un año de continuidad; sacar al menos nueve ediciones anuales;
editar como mínimo 2.000 ejemplares; haber iniciado el trámite en el
registro de la propiedad intelectual; no superar con publicidad el 50%
del espacio total; ser de distribución gratuita; tener un mínimo de
8 páginas tabloide o 20 páginas en formato medio oficio y contener por
lo menos un 50 % de temas inherentes a la ciudad y vecinales relacionados
con cultura, educación, medio ambiente, calidad de vida, historia de
Buenos Aires y sociedad.
Estas
atinadas restricciones separaban con claridad a los medios barriales
de las guías comerciales y los folletos publicitarios sin ninguna producción
periodística. Sin embargo, por las presiones de los diarios masivos,
contrarios a la distribución de parte de la publicidad oficial y debido
a la falta de voluntad política, la ordenanza vetada quedó archivada.
Se
calcula que todos los meses, 250.000 hogares porteños son receptores
de publicaciones de distribución gratuita que circulan por los barrios
capitalinos. "Buenos Aires, un siglo de periodismo vecinal"
se propuso señalar la importancia de su aporte cultural y destacar su
vínculo con distintos sectores de la comunidad vecinal. Sin dudas que
constituyen una fuente testimonial inagotable sobre la vida de los porteños
en el siglo XX.
Es
bienvenido el reconocimiento de distintas áreas oficiales del Gobierno
de la Ciudad al trabajo de los medios barriales y es de esperar que
sirva para reflexionar, porque en los hechos no hay medidas de interés
público en apoyo a su existencia.