DEL VACIAMIENTO Y EL CIERRE A LA PRODUCCION

En San Telmo y sus alrededores Nº 64

Enero 2004

Las fábricas recuperadas son un símbolo de resistencia a la crisis de los ´90. Ante constantes casos de quiebres fraudulentos, vaciamiento empresarial, cierres y despidos, los trabajadores ocuparon las empresas, resistieron sucesivos intentos de desalojo y volvieron a producir, salvando sus fuentes laborales.

En los últimos años los trabajadores han recuperado en el país un total de 170 empresas salvando más de 10 mil puestos de trabajo, de acuerdo a los datos que maneja el legislador porteño y abogado del Movimiento Nacional de Empresas Recuperadas (al que están sumadas alrededor de 60 empresas), Diego Kravetz. En la ciudad de Buenos Aires hay 22 fábricas autogestionadas por los trabajadores, que emplean a 650 personas.

El abogado y presidente del Movimiento Nacional de Fábricas Recuperadas (al que pertenecen 38 de las fábricas autogestionadas) Luis Caro, señala como una característica central del proceso la desaparición del costo patronal, que calcula en alrededor del 70 o el 80 por ciento del llamado "costo laboral". Muchas empresas entran en dificultades al tener que hacer frente a altos costos administrativos, gerenciales y jerárquicos, gastos de "representación", viáticos, viajes al exterior, choferes, pago a consultoras para reducir personal etc. Los trabajadores que autogestionan las empresas recuperadas, suelen contar con oficios y saberes específicos calificados, que les permiten obtener una producción eficiente y de calidad. Reducen gastos innecesarios, mejorando sus ingresos y sin que se afecte la productividad.

Ninguna de las empresas recuperadas por los trabajadores ha cerrado sus persianas por cierre. En la mayoría de los casos se constituyeron como cooperativas de trabajo que reparten con igualdad los ingresos, basando su crecimiento en la solidaridad y la toma de decisiones colectivas.

El 19 y 20 de Diciembre de 2001 marcó un cambio importante en relación a las empresas recuperadas. Con el apoyo de asambleas barriales, organismos de derechos humanos, partidos de izquierda y distintos movimientos sociales, se pudo consolidar la recuperación de muchas empresas bajo control obrero, que pasaron de ser alrededor de 10 a fin de 2001, a más de 150 en solo dos años.

Enfrentaron múltiples adversidades y dificultades. Cuando comenzaron tuvieron que responder al vaciamiento que produjeron sus antiguos dueños. Su situación era ilegal, teniendo en la mayoría de los casos conflictos con los empresarios que las quebraron y con los sindicatos cómplices con las viejas estructuras que produjeron despidos y cierres. Pero los apoyos solidarios y la convicción en la justicia de los reclamos, posibilitaron un nuevo rumbo en su situación.

En un país que intenta comenzar a salir de una profunda recesión, la resistencia activa en defensa de la fuente laboral y la recuperación de lazos solidarios, son ejemplos de prácticas alternativas ante la crisis.

VER TAMBIEN

Empresas recuperadas por sus trabajadores en la Ciudad de Bs. As.

 

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