LA "NORMALIDAD"
2005
La recuperación económica de distintos sectores
de la población que pudieron salir de la crisis, mejoró
el estado de ánimo de buena parte de los argentinos con respecto
a su futuro y al del país. Los indicadores macroeconómicos
muestran que ya van más de 30 meses consecutivos que crece el
producto bruto interno y la recaudación impositiva superó
su duplicación en pesos en menos de tres años. El país
salió de la cesación de pagos, crecieron las reservas
del Banco Central y el superávit en la recaudación sigue
batiendo récord.Los títulos optimistas no corresponden
con la realidad en que vive la mayoría de la población.
De acuerdo a los datos del Instituto Nacional de Estadísticas
y Censos, correspondientes al segundo trimestre del año, en el
país más de 6 millones de argentinos sobreviven con menos
de 2 pesos por día y hay 5 millones que lo hacen con 4,10 pesos.
Aproximadamente 2 millones de familias en Argentina viven con alrededor
de 150 pesos por mes y más de la mitad de los que tienen trabajo,
lo hacen en negro con sueldos menores a 500 pesos. Los propios índices
oficiales muestran que la pobreza y la indigencia en la actualidad es
considerablemente mayor que antes de la devaluación, pese a que
la producción ya superó los niveles que tenía antes
de la crisis. En los primeros siete meses del año, a pesar del
pago de los intereses usureros de la deuda, hubo un excedente de más
13 mil millones de pesos en la recaudación de la Nación.
En tanto en la ciudad de Buenos Aires, el superávit supera los
1.100 millones de pesos. Hay actualmente en el Estado recursos económicos.
Los voceros del poder buscan cambiando los términos del lenguaje,
normalizar los contrastes sociales. Cuando antes se dejaban de desarrollar
políticas públicas de educación, salud e infraestructura,
se llamaba ajuste, ahora le dicen ahorro. Pagar todos los intereses
usureros de la deuda externa a los organismos multilaterales de crédito,
ahora le dicen desendeudamiento. Intentar desde el Estado alguna medida
activa en época de elecciones puede ser llamado demagogia,
o aumento del gasto por la campaña electoral. Ante
la posibilidad de suba de los sueldos, el interrogante inmediato es
la preocupación empresaria por el peligro de espiral o escalada
inflacionaria. Con la recaudación actual, parece razonable que
la solución a la deuda interna y a los conflictos provocados
por la crisis puedan comenzar a resolverse.
Pero se juntan reservas, inmovilizando buena parte de la recaudación
Si se compara al país con una gran familia, es como hacer grandes
alardes de los ahorros mientras hay familiares desnutridos. El control
extremo del gasto público con semejante superávit, no
hace más que continuar con los clásicos ajustes.