En San Telmo
y sus alrededores N°86 - Enero 2006
EL PAGO AL FMI
El gobierno cerró el año con gran entusiasmo,
anunciando el pago de la totalidad de la deuda al Fondo Monetario Internacional.
Se anunció una medida que de un día para otro transfirió
28 mil millones de pesos recaudados con el esfuerzo de la población
argentina, como un paso hacia la autonomía y la liberación
de los programas económicos sugeridos por el FMI.
La argumentación oficial para pagar la totalidad de la deuda
con el FMI, fue que con el pago se evitan las inspecciones trimestrales
de los funcionarios del organismo internacional, que impulsaron las
políticas económicas que condujeron a la mayor concentración
económica de la historia argentina. Las recetas de libre mercado,
flexibilización laboral, privatizaciones masivas, descentralización,
abandono del Estado de políticas públicas reguladoras
y continuos ajustes, -que en los ´90 aplicó el menemismo
y fueron puestas como modelo mundial por los funcionarios del Fondo
Monetario-, contribuyeron a acrecentar la desigualdad, el desempleo
y la miseria de millones de personas.
Argentina, -con el apoyo del FMI-, aplicó medidas recesivas y
ajustes permanentes que condujeron a la crisis manifestada especialmente
a partir de 2001. Con los últimos préstamos del organismo
multilateral de crédito a través del Blindaje financiero
que impulsó De la Rúa, se postergó la salida del
plan de Convertibilidad, que al sostener una paridad de cambio no acorde
a la realidad del país, perjudicó la competitividad de
la producción nacional. En muchos casos fue más barato
para los consumidores comprar productos importados que el costo de la
producción local, motivo por el cual quebraron miles de empresas.
Con el Blindaje financiero de 2001, el Fondo Monetario financió
la fuga de capitales y la agonía de la Convertibilidad. Pese
a su grave responsabilidad en la crisis del país, fue tratado
como acreedor privilegiado. Mientras con otros acreedores hubo una renegociación
que derivó en una quita de la deuda estatal, el Fondo cobra el
total de lo que pide y por anticipado.
Antes del pago al contado del total de la deuda con el FMI, la gestión
del actual gobierno negó en dos oportunidades la propuesta de
los funcionarios del organismo multilateral de crédito consistente
en recibir la totalidad del pago de la deuda al contado. En una oportunidad
el delegado argentino dijo que el país iba a pagar a medida que
lleguen los vencimientos. En julio de 2005 Lavagna se negó argumentando
que no se podían poner en disponibilidad las reservas del Banco
Central. Sin embargo, al igual que anteriormente Rusia, Turquía
y Brasil, Argentina termina pagando la totalidad de la deuda al Fondo,
favoreciendo al organismo multilateral que recupera con rapidez e intereses,
sus préstamos a los mercados emergentes.
De acuerdo a la investigación de Alejandro Olmos, el pago de
la deuda impide cualquier renegociación basada en la ilegalidad
del accionar del organismo. El FMI violó su propia carta constitutiva,
que prohíbe préstamos destinados a la fuga de capitales.
Su propia oficina de "Evaluación Independiente", emitió
un dictamen estableciendo que el FMI sabía que la plata que llegaba
por el Blindaje, se fugaba del país.
De acuerdo al propio Banco Mundial del los préstamos del FMI
durante la dictadura, el 40 por ciento de los préstamos e destinaron
a la fuga de capitales, el 30 por ciento a intereses y el otro 30 por
ciento a armamentos. Durante el Blindaje los préstamos sirvieron
para la fuga de capitales. El pueblo argentino no vio un peso.
Mientras Kirchner renegociaba la deuda en el 2004, muchos de sus seguidores
empapelaron parte de la Ciudad con carteles que instaban a pagar primero
"la deuda interna". De acuerdo a las propias estadísticas
oficiales del INDEC, en Argentina hay 14 millones de pobres, 5 millones
de indigentes y deficiencias enormes en salud, educación e infraestructura.
Un estudio realizado por economistas de la Central de Trabajadores Argentinos,
demostró en el 2001 que con 11 mil millones de pesos anuales,
se podía garantizar que ningún hogar con hijos del país
viva con menos de 500 pesos mensuales. En aquella época era el
equivalente al ingreso necesario para no vivir por debajo de la línea
de pobreza. Ese año la CTA lanzó el Frenapo -Frente Nacional
contra la Pobreza- que juntó el apoyo de más de dos millones
de argentinos.
11 mil millones de pesos, es apenas un poco más de la tercera
parte de lo que se le acaba de pagar al FMI. Es un pago equivalente
al presupuesto de más de 10 años de la totalidad de los
planes Jefas y Jefes de Hogar de 150 pesos.
El pago al FMI implica menos de la décima parte del total de
la deuda del país, que según cifras oficiales supera los
126 mil millones de dólares. Si como muchos quisieron creer,
se hizo para recuperar soberanía y autonomía en medidas
económicas, hasta ahora no se anunció ningún cambio
tendiente a la redistribución del ingreso.
Desde que está el gobierno actual, en líneas generales
la estructura impositiva sigue siendo la misma que antes de su asunción.
El pago al Fondo disminuyó sensiblemente las reservas de dólares
del país, con lo cual es dudoso que se haya incrementado el margen
de acción.
Argentina sigue siendo parte del FMI, que seguirá realizando
monitoreos sobre la marcha de la economía todos los años.
Continúan sus deudas con todos los otros organismos multilaterales
de crédito (como el Banco Mundial y el Banco Interamericano de
Desarrollo) y no ha cambiado su estructura impositiva a partir del anuncio
del pago.
En diciembre de 2005, a diferencia de años anteriores, no se
realizó un pago extra de 200 pesos a los jubilados, ni se les
dio 75 pesos para las fiestas a los que subsisten con un Plan Jefas/jefes
de Hogar. Si en el 2003 el punto de discordia entre Argentina y el FMI
fue el superávit que tenía que tener el país (el
Fondo exigía que sea de más del 3% del PBI para que haya
más pagos a los acreedores y Kirchner se negó), en 2005
el superávit superó los 20.000 millones de pesos, siendo
una cifra récord equivalente al 5% del PBI, que se utilizó
para pagos de deuda.
Podrán decir que es muy acotado el margen de negociación
y que si no hay buen clima con los organismos multilaterales de crédito,
el país queda aislado. De ahí a creer que el mayor pago
realizado al contado por el país, es una gran muestra de soberanía
que supuestamente posibilitará avanzar en el camino hacia la
equidad y la distribución del ingreso, hay una enorme distancia.
Al menos que se crea que disparando con misiles que tienen de carga
$9.530 millones de dólares, se enfrenta a los poderosos.