En San Telmo y sus alrededores N° 94
DEFICIT HABITACIONAL
El valor de las propiedades en la Capital Federal, supera en dólares
al precio de las viviendas durante la época de la Convertibilidad.
En los últimos años los alquileres subieron aceleradamente,
agravándose el problema de la vivienda.
Estos incrementos contribuyen a hacer una ciudad más expulsiva,
en donde el derecho de la vivienda queda postergado para los sectores
populares y las clases medias.
Si se suma a esta problemática la cantidad de asentamientos
y viviendas precarias en la zona sur de la ciudad, se observa por
un lado una ciudad con un desarrollo totalmente desigual entre el
norte y el sur y por otra parte, una ciudad que siguiendo la tendencia
de muchas de las grandes urbes, se vuelve cada vez más cara.
En el 2004 la Legislatura porteña aprobó la Emergencia
Habitacional en la ciudad de Buenos Aires, por un plazo de tres años.
De acuerdo a un informe de la Defensoría del Pueblo, en la
Ciudad de Buenos Aires más de 150 mil personas viven en villas
o asentamientos, 220 mil personas viven en inmuebles tomados, en una
situación irregular, precaria y con riesgo de desalojo: casi
150 mil personas viven en "hoteles o pensiones" y unas 200
mil más viven en casas de familiares por no poder comprar o
alquiler una habitación.
Es decir que una de cuatro personas residentes en la ciudad tienen
problemas habitacionales. Estos datos son contrarios al Art. 31 de
la Constitución de la Ciudad que dice: "La Ciudad reconoce
el derecho a una vivienda digna y a un hábitat adecuado. Para
ello resuelve progresivamente el déficit habitacional... dando
prioridad a las personas de los sectores de pobreza crítica
y con necesidades especiales de escaso recurso. Auspicia la incorporación
de inmuebles ociosos, promueve planes autogestionados, la integración
urbanística y social de los pobladores marginados, la recuperación
de viviendas precarias...".
El Instituto de la Vivienda construyó solamente 3 mil viviendas
en los últimos años, lo cual agravó el acceso
a la vivienda popular. Por otra parte, el aumento desmedido de los
precios de los alquileres, complica poder renovar los contratos de
alquiler.
San Telmo no es ajenos a estas transformaciones urbanas.
En los últimos años, sobre todo alrededor de la calle
Defensa, el incremento en el valor de los inmuebles cambió
la fisonomía urbana de la zona, que poco a poco se va transformando
en un lugar cada vez más turístico, con el riesgo que
se termine desplazando a los propios vecinos. La necesidad de políticas
públicas que permitan un mayor acceso a los créditos
de compara para viviendas y a contener el incesante aumento de los
alquileres, se hace imperiosa si se busca mayor integración
social y equidad.
Sin embargo, no se observa que sea una prioridad planificar un acuerdo
entra la Ciudad de Buenos Aires, los municipios del conurbano bonaerense
y el Estado Nacional, para impulsar un desarrollo que frene el actual
problema habitacional.
Si el Estado no impulsa políticas públicas acorde a
la gravedad de la situación, la tendencia será a que
Buenos Aires sea habitada en algunos años, solamente por la
población con mayores recursos económicos, desplazando
al resto de la población a zonas periféricas.
.