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MEDIOS PERIODISTICOS
BARRIALES EN APRIETOS
(Por Alfredo Roberti, editor de La Urdimbre)
La virtual cesación de pagos del Gobierno de la Ciudad
compromete la continuidad de los medios barriales, cuyos responsables
disponemos de recursos mínimos para seguir funcionando.
Desde el comienzo de la nueva Administración de la Ciudad
se están comprometiendo la continuación de obras
y el pago de servicios contratados. Para los medios vecinales
esta situación es grave. 90 medios barriales de la Ciudad
de Buenos Aires, entre los que predominan los gráficos,
aunque también hay programas de radio, sitios web y producciones
visuales independientes, recibimos una pauta publicitaria oficial,
de acuerdo a los términos de una Ordenanza que reglamenta
nuestra actividad.
Esa pauta se traduce en un banner mensual Pero, si bien los términos
del contrato estipulan el pago a los treinta días hábiles
de publicado el aviso, los medios barriales no recibimos un centavo
desde hace seis meses. O sea, se trata de un serio incumplimiento
de contrato que compromete la continuidad del medio que, por otra
parte, debe procurarse recursos extras para enfrentar sus compromisos.
La publicidad oficial no es una concesión sino un derecho
adquirido
Para ser beneficiarios de la publicidad del Gobierno de la Ciudad,
los medios barriales tenemos que cumplir con una serie de requisitos
que figuran en la la reglamentación de la Ordenanza 52.360,
que creó el Registro de Medios Vecinales.
¿Por qué aceptamos las limitaciones que impone
el Gobierno? Las razones son varias:
o Es un derecho adquirido. A través de la movilización
de representantes de los medios con el apoyo de diferentes sectores
de la sociedad civil -entre los que figuró la Unión
de Trabajadores de Prensa de Buenos Aires y la Defensoría
del Pueblo de la Ciudad- en el 2002 se logró la reglamentación
de la Ordenanza n° 52.360 orientada a la promoción
el periodismo barrial independiente mediante el otorgamiento de
un aviso mensual a los medios comunitarios.
o La seguridad contractual respecto al cobro por los doce
meses de permanencia de la publicación en el Registro de
Medios Comunitarios, reglamentado por la citada Ordenanza. Esta
seguridad teóricamente nos debería permite hacer
las previsiones de ingresos y egresos con plazos razonable cuando
concursamos para obtener la reinscripción en el Registro
oficial. Esto ocurre una vez por año.
o Total independencia editorial. El hecho de publicar
un aviso del Gobierno no limita nuestra libertad de opinión
si la limitaran no hubiéramos aceptado la pauta oficial.
¿Por qué el Gobierno de la Ciudad no cumple
sus compromisos?
Como dicho más arriba la situación de los pequeños
medios comunitarios no es única. Ni se trata tampoco de
una decisión consciente de algún sector del Gobierno
de perjudicarnos. Afecta a muchas esferas de la actividad productiva
y de servicios a las que tampoco querrá damnificar, pero
el corolario es el mismo: desde el inicio de la gestión
del nuevo Ministro de Hacienda de la Ciudad, las cosas van de
mal en peor. Nielsen ha venido retaceando partidas asignadas por
presupuesto bajo la óptica de que toda inversión
es gasto hasta que demuestre lo contrario. Así, por ejemplo,
tuvo que irse Donato Spacaventto de su puesto de Ministro de Salud
porque Nielsen no le aprobaba las partidas para -entre otras cosas-
cubrir más de mil vacantes de enfermería en los
hospitales públicos. Con la intervención de la Legislatura
se aprobó finalmente una partida extra que permite la incorporación
de esos profesionales de la Salud al sistema público.
A su vez, la reforma estructural que supuso la creación
de la Ley de Ministerios generó nuevos problemas. Todavía
no sabemos cuáles son las ventajas del nuevo sistema más
allá de que los Secretarios se convirtieran en Ministros,
pero sí conocemos algunos inconvenientes, por ejemplo la
supresión de partidas ya asignadas a los anteriores Secretarios
para enfrentar pagos. Es decir que como hay una nueva ley, no
existe continuidad jurídica: a empezar de nuevo.
Por otra parte, y éste es un dato curioso, el Ministro
Nielsen está insatisfecho con sus subordinados. En julio,
responsabilizó a su propia Contaduría de atrasos
en el procesamiento de los pagos, algo que -debería saberlo
el Ministro- no es nada personal; un sistema de gestión
de cintura paquidérmica domina la burocracia del Estado
municipal desde hace mucho, aunque ahora la siesta se haya prolongado
demasiado.
Conclusión
Por una serie de factores, los pequeños medios gráficos,
producciones radiales y portales web que difundimos información
de los barrios estamos ahogados financieramente debido al atraso
en los pagos de la publicidad oficial. La Red que nos agrupa realiza
una serie de gestiones para sortear la situación. A fines
de julio dio a conocer el comunicado que publicamos a continuación:
Si bien el GCBA cumple con la ordenanza n° 52.360
que lo obliga a pautar publicidad en medios barriales,
se desentiende de los pagos de tal manera que dificulta
la continuidad de esos medios.
¿Apoyo o traba?
Los medios vecinales hoy llegamos a más de un tercio
de los habitantes de la ciudad. Entendemos que el valor
de los medios barriales está en la pluralidad ideológica,
que haciendo eco de una serie polifónica de voces,
muchas veces, constituyen una alternativa a los medios
masivos.
La Red de Medios Barriales -entidad de la que este medio
forma parte- reúne a periódicos, sitios
web, programas radiales y producciones visuales independientes,
reconocidos por el Gobierno de la Ciudad como proveedores
de publicidad oficial según la Ordenanza 52.360.
Hemos llevado nuestros reclamos a ámbitos como
la Defensoría del Pueblo, la Auditoría general
de la Ciudad y a la Legislatura.
Al momento de la presentación del reclamo, el GCBA
lleva seis meses sin abonar sus avisos a los integrantes
del Registro de Medios Vecinales que reglamenta la citada
ordenanza. La situación compromete seriamente la
continuidad de muchos de estos medios para los cuales
-al igual que para los medios masivos- la pauta oficial
es un componente importante de sus ingresos.
Consideramos que hay una traba a la libertad de edición
que posterga a los medios barriales en beneficio de los
medios masivos para que éstos puedan seguir ejerciendo
el monopolio de la palabra.
Es nuestro parecer que las múltiples voces, la
libertad de prensa y opinión son pilares básicos
de una democracia abierta y transparente.
ABC Almagro, Ambito Solidario, Aquí Mataderos,
Asociación Civil de Medios Barriales (en formación)
, Desde Boedo, El Abasto, El Adan, El Angelito de Palermo,
El Reloj, El Vocero Porteño, En San Telmo y sus
alrededores, Horizonte, La Santísima Trinidad,
La Urdimbre, Mi Barrio, Nuevo Ciclo, Primera Página,
Red de Medios Barriales, Reporter, Seudónimos,
www.aquimataderos.com.ar, www.barriada.com.ar, www.barriodeflores.com.ar,
www.boedoweb.com.ar, www.curiosamonserrat.com.ar, www.devotohoy.com.ar,
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