01/09/06
PROYECTOS
PARA ERRADICAR EL TRABAJO ESCLAVO EN TALLERES CLANDESTINOS
"Las grandes marcas alientan un sistema perverso de confección
y comercialización de indumentaria basado, en muchos casos, en
la esclavitud de los trabajadores textiles", destacó el
diputado Facundo Di Filippo, presidente de la Comisión de Derechos
Humanos, Antidiscriminación y Garantías de la Legislatura
porteña, al presentar el 29 de agosto dos proyectos de ley para
erradicar el trabajo esclavo y en negro.
La primera iniciativa establece un régimen de poder de policía
del trabajo para la actividad de confección y comercialización
de indumentaria con el objeto de controlar estrictamente ese sistema
de producción y proteger los derechos de los trabajadores. La
segunda propone crear una comisión con representantes del Gobierno
porteño, la Legislatura, la Defensoría del Pueblo, los
empresarios y los trabajadores del sector, además de invitar
al Ejecutivo Nacional y a la dirección de Migraciones, para un
seguimiento de la actividad y garantizar el cumplimiento de las leyes
nacionales, locales y tratados suscritos por la Argentina sobre derechos
humanos y laborales.
Ambos proyectos (que se complementan con otro de ley nacional presentado
por la diputada Elisa Carrió) se basan en una pormenorizada investigación
realizada por técnicos del ARI sobre la "ineficacia de las
autoridades, tanto nacionales como locales, frente a las sistemáticas
violaciones a las leyes en talleres textiles, muchos de ellos clandestinos",
agregó Di Filippo.
En los fundamentos de esas iniciativas se recuerda que el incendio
ocurrido el 30 de marzo pasado en un taller textil ubicado en Luis Viale
1269, donde murieron 6 personas (4 menores de edad), fue la "punta
del iceberg" de una problemática ignorada por el Estado.
"Existe una vulneración lisa y llana de los derechos laborales,
además de casos que son violatorios de los derechos humanos,
como el sucedido la semana pasada por la muerte por tuberculosis de
un tallerista. También se han detectado delitos de privación
de libertad y reducción a la servidumbre, así como otros
de trata de personas con fines de explotación laboral, que han
dado lugar a denuncias penales", añadió.
El legislador del ARI denunció también la existencia
de "irregularidades migratorias, como una variable más al
servicio de un sistema perverso de producción" y recordó
que en los talleres clandestinos "muchas personas trabajan, comen,
duermen y crían a sus hijos en los lugares de trabajo, es decir,
que se los somete a un régimen de esclavitud".
"En el caso de extranjeros, la cadena de captación se produce
a partir del siguiente circuito: contingentes de ciudadanos bolivianos
son traídos a la Argentina mediante promesas de trabajo digno,
ingresados en forma ilegal y sometidos a prácticas de explotación
laboral, en el marco de talleres, donde se realizan distintas actividades
de costura para la confección de indumentarias para grandes fábricas",
dijo Di Filippo.
En los fundamentos de ambos proyectos de ley se enumeran las siguientes
graves irregularidades: trabajo no registrado y violación de
los derechos laborales; privación de libertad a través
del encierro de familias de lunes a sábados en los talleres;
condiciones de hacinamiento y alimentación precaria; casos de
tuberculosis y anemia; maltrato y amenazas; indocumentación casi
general; salarios por debajo de lo exigido legalmente; jornadas de trabajo
de hasta 19 horas; violación a la normativa de seguridad, higiene
y salubridad y de los convenios colectivos de trabajo