16/02/2007

VECINOS SIN SOLIDARIDAD EN SOLDATI

Mientras centenares de personas que viven en precarias casillas perdieron sus escasas pertenencias por un incendio intencional, vecinos de Soldati juntaron miles de firmas y se movilizaron para evitar que los damnificados puedan tener viviendas en el barrio.

El jueves 8 de febrero a las 6:30 AM de la mañana, en un asentamiento ubicado debajo de la Autopista Cámpora (AU7) a la altura de Soldati, denominado Villa El Cartón porque la mayoría de sus familias son cartoneras, se produjo un incendio intencional que dejó sin las precarias casillas a más de 300 hogares. Sus habitantes carecen de agua potable, no tienen pozos ni cloacas. Tras el incendio hubo más de cien personas que fueron hospitalizadas por problemas pulmonares.
En Villa El Cartón ya se habían producido siniestros el año pasado. La lucha de los delegados en la búsqueda de que el Estado les brinde una solución a su situación de extrema pobreza y de déficit habitacional, posibilitó que el Gobierno de la ciudad de Buenos Aires les adjudique en el barrio de Villa Soldati un plan de viviendas.

En la ciudad de Buenos Aires, las propias estadísticas oficiales revelan que más de 120 mil familias viven en villas de emergencia, en inquilinatos, en hoteles para personas en situación de calle o en asentamientos precarios. De acuerdo a la Coordinadora de Villas la cifra alcanza a 150 mil familias. En la opulenta y rica Capital Federal, más de 400 mil personas están en una situación límite. Hay 24 asentamientos que surgieron en los últimos cinco años. Algunos están alrededor de las vías del ferrocarril y otros en predios inundables.

Los vecinos de Villa Soldati se opusieron a las obras de vivienda para sus vecinos. En unos días juntaron más de 3 mil firmas, cortaron la calle e impidieron el ingreso de máquinas para la construcción, entre otros medidas. De acuerdo a los delegados de Villa El Cartón, además amenazaron con prender fuego a las casillas que se salvaron del incendio. Varios vecinos de Soldati se quejan por pagar impuestos y no tener agua, a diferencia de los servicios que tendrían en el futuro los habitantes que sufrieron el incendio. Son brotes de odio y xenofobia de pobres contra pobres: "si los ponen ahí, enfrente de mi casa, yo me muero", sufría una vecina de la zona que protestaba contra la construcción de viviendas populares. Ante los periodistas un desaforado decía "yo no quiero extranjeros" "¿Cuándo viste un argentino en una villa?" se preguntaba otro.

De las 1.100 viviendas que el Gobierno de la Ciudad proyecta construir en Villa Soldati, entre 300 y 400 se adjudicarían para las familias de Villa El Cartón y el resto para otros vecinos. Aún así los vecinos de Soldati protestan y discriminan por ser pobres y en muchos casos extranjeros, a los pobladores que no tienen nada y viven debajo de la autopista.

La segmentación social, los prejuicios culturales, la ruptura de los lazos de solidaridad, las políticas neoliberales que dejaron un tendal de personas excluidas de ser sujetos de derechos, muestran escenas que son un cóctel preocupante. En un país con 12 millones de pobres y casi 4 millones de indigentes de acuerdo a las propias estadísticas oficiales, los propios sectores populares -en este caso habitantes de Villa Soldati-, protestan contra uno de los pocos planes de inclusión. Protestas que no se recuerdan que hayan hecho ante los planes de ajuste ni ante las deudas usureras con el capital financiero que hundieron al país, aumentando las quiebras, el desempleo y la población que vive en la extrema pobreza.

 

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