En San Telmo y sus alrededores N°91

DESALOJO EN INDEPENDENCIA Y PERU

Imprevistamente, sin orden judicial y con un intimidante operativo de seguridad, el 14 de junio desalojaron las viviendas precarias de Av. Independencia y Perú, dejando a seis familias en riesgo de quedar en la calle. Destrozaron todas las construcciones.

El predio de Av. Independencia y Perú, en 1984 era un baldío abandonado que fue intrusado por familias en situación de calle. Allí construyeron casitas precarias, algunas de material, otras de chapa y madera.

Alfredo Fernández, en diciembre de 1984, fue el primero en ocupar el predio. Vivió allí durante más de 20 años y desde hace varios años está a la espera de un crédito del Instituto de la Vivienda. Cuando llegó desmontó y limpió el lugar. Armó una casa con dos dormitorios, con un tallercito, comedor, baño, luz, agua corriente y cloacas, donde vivió junto con su compañera y sus tres hijos. El 13 de junio a las 20.30 hs. le avisaron que en un operativo con la participación del área de Promoción Social del Gobierno de la Ciudad, al día siguiente iban desocupar el inmueble. “Me perdieron muchas cosas. Un ropero, cajones, una cama con respaldo, dos puertas. No nos dieron tiempo a hacer una mudanza ordenada. Después que nos fuimos, los muebles que quedaron los prendieron fuego. Dejaron todo abandonado. Mi mujer perdió el reloj, a mi casi me afanan las herramientas. El desalojo fue ilegal, vinieron el 14 de junio a las 8.30 hs. con una orden firmada por el Gobierno de la Ciudad, no por la justicia. Vinieron dos camiones con gases lacrimógenos y armas largas, que asustaron a los chicos”, recuerda.
Alfredo comenta que “nunca tuve problemas con nadie.

Las seis familias que estábamos en Independencia y Perú, estaban integradas por laburantes. Uno plomero, otro cartonero y pensionado, otro albañil, una mujer que trabajaba por hora. Nunca hubo un allanamiento, porque nunca pasó nada", recuerda Alfredo.

Cuando fue el desalojo, les dijeron que tenían que desocupar inmediatamente el predio para evitar que lleguen militantes de Quebracho y el MTL. En otras palabras, para evitar resistencia. A los ocupantes les ofrecieron primero $400 pesos, que se estiraron a $3.600, para que abandonen –con la intimidación de la fuerza pública- el lugar. Alfredo se mudó a una pieza de 4 x 4, en Piedras y México. A uno de sus hijos, a los tres días lo tuvo que llevar al Hospital, otro sufrió vómitos y dolores de cabeza. Poco a poco la familia se recupera de la situación traumática.

En la ciudad de Buenos Aires se calcula que hay centenares de miles de habitantes con déficit habitacional. En el predio de Perú e Independencia, como en tantas otras ocasiones, desde el Gobierno de la Ciudad no se buscó solucionar el problema de vivienda.

 

 

Copyright © 2003