Después
de insistir durante varios años los vecinos de la Boca consiguieron
que la Legislatura apruebe la creación de un parque público
que tendrá especies autóctonas y estará ubicado
en los antiguos terrenos ferroviarios de Casa Amarilla. En las "Jornadas
de Diseño Participativo para el Parque Público de Casa
Amarilla", se terminó de planificar cómo será
el futuro parque.
El
4 y el 11 de septiembre en reuniones abiertas y públicas realizadas
en la escuela República de Chile, las Jornadas de Diseño
Participativo para el Parque Público de Casa Amarilla terminaron
de planificar cómo será el futuro parque, que estará
ubicado entre las vías del ferrocarril y las calles Aristóbulo
del Valle, Irala y Pi Margall, lugar en el que funcionó un depósito
de contenedores.
La
metodología participativa fue coordinada por la Corporación
Buenos Aires Sur, y contó con el apoyo de la Comisión
de Vecinos de la Calle Irala y Adyacencias y del Centro de Gestión
y Participación Nº 3. Participaron representantes de 13
asociaciones intermedias y más de 70 personas que consensuaron
cómo será el parque. Anteriormente los vecinos juntaron
más de 17 mil firmas en apoyo a su creación.
El
16 de septiembre los legisladores porteños aprobaron que las
3,5 hectáreas que antes pertenecían a Ferrocarriles Argentinos
sean transformadas en un parque público. La legisladora Beatriz
Baltroc, una de las impulsoras del proyecto reflexionó: "Este
proyecto muestra la posibilidad de concretar algo real cuando hay voluntad.
Los vecinos comenzaron un proceso de iniciativa popular para conseguir
que se haga el parque, pero no era la visión del conjunto del
Ejecutivo. El año pasado no se pudo aprobar, pero este año
conseguimos el consenso de los distintos bloques. El plan de manejo
del parque solamente va a funcionar bien si hay un acompañamiento
como hasta ahora, de quienes lo van a utilizar."
Las
obras empezarán a realizarse a fin de año. Así
se comenzará a convertir realidad el sueño de mejorar
la calidad de vida del barrio de La Boca, que en este momento cuenta
solamente con 3 m2. de espacios verdes por habitante, cuando la Organización
Mundial de la Salud recomienda un mínimo de 10 m2 por ciudadano.
El parque tendrá a lo largo bicisenda, múltiples especies
de flora totalmente nativas, espacios para juegos, actividades deportivas
y socioculturales, solarium y baños públicos entre otras
particularidades.
Silvana
Canziani de la Asociación de Vecinos de la calle Irala y Adyacencias,
resaltó: "Es importante destacar que el diseño participativo
del paisaje del parque, es una experiencia única en la ciudad
de Buenos Aires. Va al ser el primer parque público coordinado
en su gestación por los vecinos".