PENSADO PARA BENEFICIAR A 14 INSTITUCIONES EDUCATIVAS

PREDIO BAJO AUTOPISTA: SIETE AÑOS Y NINGUNA SOLUCION

En San Telmo y sus alrededores Nº 41

Septiembre 2001

El predio Bajo Autopista de Cochabamba entre Bolívar y Defensa, está destinado desde 1994 para la construcción de un polideportivo en beneficio de distintas escuelas de la zona. Sin embargo, pese a que de acuerdo al cartel de obra figura para la ejecución un plazo de 60 días a partir del primer semestre de 2000, con un presupuesto de 464.701, el trabajo aún no ha comenzado.

"Educación. Obra: Polideportivo Bajo Autopista. Proyecto y fiscalización: Dirección General de Infraestructura, Mantenimiento y Equipamiento del Gobierno de la Ciudad. Inicio de obra: 1º Semestre 2000. Presupuesto oficial $464.701. Plazo de ejecución: 60 días. Subsecretaría de Coordinación de Recursos y Acción Comunitaria. Secretaría de Educación. Gobierno de la Ciudad", indica el cartel de obra sobre Bolívar, debajo de la autopista.

Un decreto del 20 de diciembre de 1994 establece la transferencia del predio a la Secretaría de Educación y Cultura de la Ciudad. Especifica que se destinará a la práctica de actividades deportivas, recreativas, sociales y culturales, para beneficiar en forma directa a 14 instituciones educativas entre escuelas y secundarios.

Una comisión especial integrada por representantes de las asociaciones cooperadoras iba a ser la encargada de la ejecución y administración de entre otras construcciones para el lugar, canchas de baby fútbol, basquetbol, voleibol, handball, una red de contención de pelotas, núcleos sanitarios, iluminación general del predio, maceteros y parquización.

El proyecto nunca se llevó adelante y la falta de espacios para que los alumnos realicen actividades de Educación Física facilita situaciones como la del colegio Nº7 Juan M. Pueyrredón. Ubicado en Chacabuco 922 es una de las instituciones que se iba a beneficiar con el Polideportivo. Al no tener un lugar propio, por la falta de espacio los alumnos tienen que realizar actividades físicas en cinco lugares distintos. Algunos están bastantes alejados del barrio, como el parque Pereyra o el Instituto del Liciado en Núñez.

Desde la Dirección General de Infraestructura, Mantenimiento y Equipamiento, el actual Director Luis Rey, que asumió el año pasado con la asunción de Aníbal Ibarra, explica que ahora tienen otras prioridades. Dice que la realidad es que hay que "jerarquizar inversiones", porque "soluciones mágicas no tiene" y que frente a urgencias como el deterioro edilicio que sufren las escuelas y provocan en algunos casos filtraciones de agua o pérdidas de gas, prefiere invertir más en escuelas y menos en polideportivos. Si bien no hay formalizado ningún acuerdo, su idea es transferir el espacio a AUSA (Autopistas Urbanas Sociedad Anónima), para que haga la construcción del polideportivo.

Desde distintos ámbitos surgieron propuestas para que el espacio se utilice con otros propósitos diferentes a los originales. Se propuso establecer en el lugar un predio para los bomberos voluntarios de San Telmo; un cajero automático del Banco Ciudad; una oficina turística; una sucursal del Centro de Gestión y Participación; un espacio de recreación para los chicos que trabajan con las organizaciones sociales de San Telmo entre otras ideas.

Para Ricardo Fuentes, presidente de la Cooperadora de la escuela Rawson (Humberto 1º 343), la comisión especial que iba a ser la encargada de llevar adelante el proyecto, no funcionó debido a la falta de participación que dificultó articular un trabajo en común. Dice que la traba inicial, fue que las cooperadoras tenían que financiar con sus fondos un estudio de obra, idea que no tuvo aceptación. Desde su punto de vista el problema no es presupuestario. "En nuestra escuela hay varias personas que participan en la cooperadora, pero no sucede lo mismo en otras instituciones: con articulación las partidas hubieran estado desde muchos años antes", opina. Fuentes confía en que AUSA se encargue de construir como hizo en Barracas un polideportivo.

Si un presupuesto no se ejecuta, cuando concluye el año deja de tener vigencia y de estar disponible para el año siguiente. Lo cierto es que en el caso del Polideportivo Bajo Autopista, ya han pasado mucho más de los 60 días que indica el cartel de obra. Son siete años de postergaciones a las necesidades de la comunidad.

 

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