TRANSFORMACIONES URBANAS EN SAN TELMO

Desde la devaluación en San Telmo y alrededores se ha desarrollado
un significativo crecimiento en el área turística. Los
edificios y las construcciones históricas de valor patrimonial
que forman parte del Casco Histórico, los atractivos urbanísticos,
la mística generada los domingos alrededor de la Feria de Plaza
Dorrego (que es visitada por alrededor de 10 mil personas por fin de
semana), el espectáculo ofrecido por artistas callejeros, las
múltiples ferias y espacios de artesanías, las propuestas
culturales independientes, el reconocimiento de San Telmo como un espacio
con bohemia y arte, lo hacen un lugar único en Buenos Aires.
En los últimos años en la zona creció
considerablemente el circuito gastronómico, se establecieron
múltiples hostales, aparecieron galerías de arte, locales
de diseño, de tango y milonga, crecieron los anticuarios y se
proyectan múltiples circuitos pensados para abastecer a turistas
y visitantes.
Entre otras tantas atracciones en San Telmo hay múltiples
cafés, bares, restaurantes, ferias, teatros, museos, tanguerías
y distintas alternativas culturales independientes, que le dan una identidad
particular.
Solamente en 2004, pasaron por San Telmo más de
un millón de turistas. Entre 1994 y 2003 se sumaron 40 negocios
de anticuarios y en la zona del Casco Histórico, se abrieron
en los últimos diez años más de 500 locales comerciales.
Las propiedades se revalorizaron y más del 95% de los locales
de la calle Defensa se encuentran ocupados.
San Telmo es uno de los barrios más chicos de la
Capital y es junto con Montserrat, el barrio que recibe más turistas.
El arreglo de algunas veredas y la colocación de
cestos de basura, bancos y luminarias, también mejoraron el aspecto
del barrio. Hay otros problemas a resolver, como la suciedad de las
calles y la necesidad de ordenar el espacio público. Es de esperar
que los beneficios generados puedan llegar a la mayor cantidad posible
de personas, apostando a que el desarrollo comercial e inmobiliario,
no conduzca a la expulsión de los sectores con menores recursos
económicos, sino a su integración en el desarrollo local.
Aprovechar las potencialidades comerciales, captar más visitantes,
revitalizar el barrio y potenciar nuevos circuitos, son desafíos
presentes en la zona.