En
San Telmo y sus alrededores Nº 76
Febrero 2005
El
Centro de Salud y Acción Comunitaria Nº15 (Humberto 1º
470), dependiente del hospital Argerich, brinda en San Telmo atención
primaria, realizando alrededor de 70 mil prestaciones gratuitas por
año. Trabaja con la población más carenciada del
barrio y a diferencia de la concepción clásica de salud,
en la cual se registran las historias clínicas individualmente,
el CESAC Nº 15 las arma por grupo familiar.
Pese a ser el más importante centro de atención primaria
de la zona, la ausencia de mantenimiento deteriora el servicio, registrándose
con frecuencia cortes de luz y otras dificultades derivadas de la falta
de personal. La Directora María Elena Folini cuenta varios de
los servicios ofrecidos, el modo de funcionamiento y las urgentes necesidades
de la salita. Entre otros obstáculos, el CESAC Nº
15 está desbordado y trabaja al límite de sus posibilidades
por la gran cantidad de gente que se atiende debido a la ausencia de
otras salas de salud pública en la zona. Pese a tener 65 profesionales,
no cuenta con personal ni para cargar cajas, labor que terminan realizando
las mujeres.
-¿Cuáles
son los cambios que se dieron en los últimos años en el
Centro de Salud?
-La atención primaria de salud y la acción comunitaria,
es una estrategia para llegar a más gente y cubrir las necesidades
básicas. En los últimos 3 años, al menos del gobierno
de la ciudad, ha recibido un estímulo importante en relación
a insumos, medicamentos, leche y nombramiento de profesionales. Además
empezó a tener mayor reconocimiento del resto de las especialidades
de los hospitales. Los centros de salud son el primer eslabón
para poder resolver problemas de la gente desde su inicio.
-¿Cuál
es el criterio de trabajo básico del centro?
-Este centro toma como unidad de análisis a la familia y la historia
clínica familiar. No es que cada paciente tiene su número,
sino que el número corresponde a la familia, con un titular que
suele ser la madre. Cuando llega la familia, por lo general no trae
solo un problema de salud, sino también problemas de vivienda,
de alimentación, de escolaridad. La mirada es integral, no solo
la del especialista en el hospital que ve parcializadamente al individuo
separado de su entorno.
-¿El
trabajo de historia clínica familiar es específico de
este Centro de Salud o es en todos los centros de atención primaria?
-En el sistema de salud se trabaja muy poco con la historia clínica
familiar. De hecho este centro de salud, que depende del hospital Argerich
y de la Secretaría de Salud, no es el único en el área.
También está el Centro de Salud y Acción Comunitaria
Nº 9 en la Boca. Hay otros dos centros barriales más, pero
sólo tienen 3 o 4 profesionales. Son centros de salud con médicos
de cabecera.
-¿Con
cuántos profesionales están trabajando?
-En este momento hay 65 profesionales. Hasta hace unos 3 años
todos estaban como personal efectivo, pero desde 1992 hasta el 2001
no hubo ningún nombramiento. Los pediatras, clínicos y
médicos comunitarios que ingresaron después, entraron
con contratos precarizados.
-¿Este
centro no está desbordado en la atención?
-¡Totalmente desbordado! El área programática del
Argerich necesita por lo menos dos nuevos Centros de Salud y Acción
Comunitaria, no solamente centros barriales. Hay toda una franja en
la cual no hay ningún centro que realice una atención.
De Paseo Colón hacia el río, no hay cobertura pública
y hay asentamientos enormes. Esa gente viene a los centros que le quedan
más cerca, por lo tanto eso hace que se nos desborde el trabajo
todos los días. Hemos cubierto todos los horarios. Hay atención
de 8 a l9 hs. El centro suele estar abierto hasta las 20 hs. por una
cuestión de limpieza, vacunas y para dejar todo preparado para
el otro día. Preparar un laboratorio dos veces a la semana, que
se desarma completamente y pasa a ser otra vez la enfermería,
es un trabajo constante. Acá no hay espacio ni para que la gente
espere. Por mes contabilizamos entre 6.000 y 7.000 prestaciones de gente
que se atiende acá, sin contabilizar el trabajo exterior. En
este momento el Centro está en el máximo de sus posibilidades.
-Tampoco
hay centros de salud en la zona que va de la Av. 9 de Julio a Entre
Ríos.
-En esa zona no hay nada y no depende del Argerich. También nos
complica porque hay mucha gente de hoteles e inquilinatos, que como
no hay allá centros de salud viene a atenderse acá, aunque
sea un área que no nos pertenece. Por supuesto que atendemos
a todos sin restricción.La gente que requiere atención
es atendida. Pero no podemos abrir historia clínica ni dar insumos,
porque no tenemos ni leche ni DIU para toda la ciudad. Por una cuestión
de insumos, cada centro de salud debiera tener un área programática.
Nosotros la tenemos muy bien delimitada, es la comprendida entre Belgrano,
Caseros, Paseo Colón y Bernardo de Irigoyen. A los que vienen
de otras zonas no les podemos dar atención completa.
-¿Cómo
están llevando adelante el trabajo comunitario?
-Para trabajar con el barrio tenemos 4 equipos extramurales, que tienen
a su cargo alrededor de 25 manzanas cada uno, de las 95 que cubrimos
en total. La tarea consiste en un trabajo de relevamiento. Muchas veces
es por demanda de familias, en otras ocasiones es por decisión
del equipo, que hace trabajos de promoción y prevención
o talleres de juego, con algún objetivo específico. Cada
equipo es bastante autónomo y creativo, el trabajo es interdisciplinario
y participan la gran mayoría de los profesionales que trabajan
acá. Es la normativa.
-¿Cuáles
son en estos momentos sus principales demandas?
-Estamos teniendo muchas respuestas en cuanto a insumos de medicamentos
y de leche, o material de lavandería que faltaba en otros años.
También se incorporaron nuevos profesionales. Al centro le está
faltando, y las autoridades debieran dar una solución, un mayor
espacio, que haya mantenimiento, recursos materiales y técnicos.
El CESAC Nº15 hace 7 años que se recicló y después
no ha tenido una gota de pintura. Hay muchas cosas que se han roto y
falta repararlas. Las vías de arreglo son muy demoradas, porque
cuando se hizo la licitación hubo una pequeña trampita:
en el pliego figura que la empresa de mantenimiento se ocupa del hospital
y no de los centros de salud, entonces quedamos afuera. Si vienen las
empresas de mantenimiento, es como que lo hacen de favor. Se nos está
cortando la luz con mucha frecuencia y no hay ninguna urgencia de las
empresas para solucionar el problema.
En este momento falta limpieza profunda, pintura, arreglo del instrumental,
resolución de problemas de agua y de problemas de luz. Para darte
un ejemplo, hace unas semanas vinieron a sacar el ventilador porque
no funcionaba, se lo llevaron y no hay quien lo arregle. Hubo momentos
que tuvimos explosión de agua en el subsuelo, donde están
los equipos de odontología. Para que hagan el arreglo tuvimos
que esperar como dos meses. Entonces se tuvo que suspender por el problema
de agua la atención odontológica, porque los equipos están
instalados en el subsuelo que se inundaba por un problema en las cloacas.
Tenemos
necesidad imperiosa de mantenimiento y de nombramiento de personal.
El centro ha crecido de manera impresionante pero no se designó
ningún administrativo, sólo hay 3 para los 2 turnos. Necesitamos
gente que nos ayude. En este momento el centro necesita un varón
con fuerza que venga aunque sea dos horas por día y otra persona
que venga una horita a las 7 AM a realizar funciones administrativas.
Ponelo que a lo mejor aparece algún voluntario. No tenemos personal
para levantar una caja. Nosotras estamos cargando las cajas, llevando
la leche y los remedios. Ese es un grave problema, aunque parezca mentira.