Esquina Balcarce y Humberto Iº

DENUNCIA DE LA DEFENSORIA DEL PUEBLO DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

LA EMERGENCIA HABITACIONAL ES UN EXCELENTE NEGOCIO PARA LOS HOTELEROS

En San Telmo y sus alrededores Nº 42

Agosto 2001

El Gobierno de la Ciudad alquila hoteles para albergar indigentes, que le cuestan 4,50 pesos por día por cada persona. Una investigación de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires detectó entre otras irregularidades, sobreprecios, condiciones de hacinamiento, precariedad absoluta de las instalaciones y deficientes controles.

Alrededor de 9.000 personas viven en la actualidad en hoteles que la Secretaría de Promoción Social del Gobierno de la Ciudad, alquila a particulares privados. Los montos que reciben los hoteleros son de 4,50 pesos por día por persona o 4 pesos si la familia está compuesta por más de cuatro integrantes. Así es como del presupuesto porteño se destinan alrededor de 40.000 pesos diarios, 1.200.000 pesos mensuales y más de 14 millones de pesos anuales para atender emergencias por falta de vivienda, que no resuelven el problema habitacional ya que no se crean nuevas construcciones.

Por una familia de cuatro personas sin techo donde vivir, la Comuna gasta 540 pesos mensuales de alojamiento, para que se den situaciones cómo las siguientes que fueron denunciadas por la Defensora del Pueblo Alicia Oliveira:

-En algunos casos se alojó a siete personas en habitaciones autorizadas para dos, mientras que en otros se utilizaron como cuartos terrazas, sótanos, bajo escaleras, baños y otros lugares absolutamente inapropiados.

-En las diversas inspecciones realizadas en los hoteles contratados se constataron albergues que no registran constancia de su correspondiente habilitación en la Dirección General de Verificaciones y Habilitaciones, falta de condiciones de higiene, existencia de cuartos clandestinos y subdivisiones de madera, expresamente prohibidos por la ley.

-En la mayoría de los casos se comprobó un promedio excesivo de personas por habitación, como lo demuestra el relevamiento efectuado en el Hotel Caseros, donde había 15 camas marineras amontonadas en un único cuarto. Asimismo, un alto porcentaje de las piezas carecían de ventilación, eran húmedas y presentaban goteras y filtraciones. Llas instalaciones eléctricas también evidenciaban un estado de precariedad absoluto, no se hallaron sistemas de calefacción ni de agua caliente y los sanitarios y calderas funcionaban mal.

"Parecería que el objetivo no es preservar la dignidad de quienes allí habitan sino maximizar el lucro de los prestadores del servicio de hotelería," señaló Oliveira.

El programa Sin Techo beneficia a 59 hoteles. En todos los que fueron inspeccionados por la Defensoría se detectaron anomalías e irregularidades. El Gobierno de la Ciudad a través de los distintos programas de Promoción Social, al 21 de mayo de 2001 trabajaba con 99 complejos habitacionales. La mayoría se encuentra en los barrios de San Telmo, Montserrat, Constitución y San Cristóbal.

La normativa de la Secretaría de Promoción Social que establece el alojamiento transitorio de los Sin Techo, fue implementada en la gestión de Grosso y se mantuvo en los últimos diez años pese a los cambios de intendentes y secretarios de Promoción Social. El objetivo inicial era que albergaran población indigente durante 15 días, siendo el vínculo renovable. Pero entre el agravamiento de la crisis y las prácticas clientelísticas, una buena parte de los beneficiados viven desde hace meses o años en lugares supuestamente transitorios. Según un censo realizado por el Gobierno de la Ciudad, solo el 20 por ciento de los indigentes que aloja en los hoteles trabaja. La mayoría recibe un complemento alimentario en instituciones religiosas o en comedores escolares.

En los últimos años el incremento de las derivaciones de la Secretaría de Promoción Social no ha impedido que una inmensa mayoría de habitantes de los llamados "hoteles residenciales," sin subsidio de ninguna especie, viva en las mismas situaciones de precariedad y privación de derechos, pudiendo en cualquier momento ser desalojados por los dueños o encargados.

Con el programa de alojamiento a los Sin Techo, pasóla cantidad de familias albergadas con subsidio de la Ciudad de alrededor de 300 familias en 1994 a cerca de 1700 en el 2000.

Cómo hacerse millonario con la pobreza

El propio Gobierno de la Ciudad calcula que cada hotelero recibe por año unos 150 mil pesos del erario público. Un caso ilustrativo es el de Pedro Celestino González Gianetti, quien figura en el padrón como beneficiario de los recursos que la Ciudad asigna a nueve hoteles, con lo que puede aspirar a recibir mucho más de un millón de pesos por año del dinero destinado a asistir familias en crisis. La investigación desarrollada por la Defensoría pone en evidencia la ausencia absoluta de fiscalización y contralor gubernamental.

Sobrefacturación y otras irregularidades

En Cochabamba 1516 funciona el Hotel Cochabamba. Cuando el 21 de mayo la Defensoría realizó la inspección, la encargada del hotel Ana Pufahl declaró que era propiedad de Alicia Vasconcello y Daniel Amitrano y albergaba a 51 personas, todas derivadas del gobierno de la Ciudad. Sin embargo, según el listado remitido por la Dirección General de Emergencias Habitacionales, en ese momento estaban alojados 30 integrantes.

Vasconcello es funcionaria de Promoción Social y el año pasado trabajó en la Unidad Ejecutora para desalojar el ex Patronato de la Infancia (ubicado en Balcarce y Humberto 1º), asegurando a esta publicación que iba a estar deshabitado a fin de 2000. Además dirige un local partidario en Carlos Calvo 581, justo al lado del hotel Amitrano que está en Carlos Calvo 579. El informe de la Defensoría afirma que su hotel está inhabilitado y carece de extinguidores contra incendios.

En Juan de Garay 474 funciona el hotel Zabalía. Cuando se realizó la inspección el 21 de mayo se encontraban alojadas aproximadamente 360 personas. Pero conforme el listado remitido por el Director General de Emergencias Habitacionales Fabián Cavarozzi, la Secretaría de Promoción Social habría derivado a dicho hotel un total de 463 personas. Por el pago de 30 días por esos 103 pasajeros inexistentes el gobierno de la Ciudad gastó $13.905.

La Defensoría del Pueblo ante las irregularidades, entre otras sugerencias solicitó recomendar al señor Procurador General de la Ciudad de Buenos Aires que disponga la instrucción de un sumario tendiente a determinar la responsabilidad administrativa de inspectores, funcionarios y el personal de la Secretaría de Promoción Social y de la Dirección General de Verificaciones y Habilitaciones, que concurrieron durante los últimos cinco años de modo rutinario a los hoteles investigados y toleraron su irregular funcionamiento.

Frente a las denuncias, la Secretaría de Promoción Social cambió la normativa, permitiendo que los indigentes elijan directamente en qué hotel alojarse. Ante anuncios extraoficiales que anunciaban la idea de terminar con el funcionamiento del programa de alojo a los Sin Techo en noviembre, creando una situación de incertidumbre habitacional a los desamparados, la Defensoría presentó amparos para evitar que se dejen sin efecto las partidas presupuestarias destinadas a los Sin Techo, teniendo fallos favorables en el Tribunal Contencioso Administrativo y Tributario de la Ciudad.

A medida que se acrecienta la crisis económica y social, más personas viven en emergencia habitacional. Mientras tanto, se observan ineficacia en la fiscalización y la gestión del presupuesto destinado para las personas más necesitadas, enriquecimiento ilícito, desvío de fondos, complicidades, omisiones y otras desprolijidades.

Otras perspectivas y propuestas

La problemática de los Sin Techo suscita diversas opiniones. Así, para muchos vecinos y comerciantes, la cantidad de hoteles con población no arraigada en el barrio es un caldo de cultivo para que se incrementen la inseguridad, la delincuencia y el deterioro de la zona. Por otra parte, responsabilizan a la población inmigrante por la suciedad de las calles y observan una contradicción entre que se acepten en el barrio hoteles para indigentes y el estímulo al turismo.

Otras asociaciones buscan trabajar por el derecho a la Ciudad de los sectores populares, impulsando proyectos cooperativos que brinden soluciones al problema habitacional. "Pensamos que el subsidio, como cultura de la sobrevivencia individual frente al modelo de explotación, es esencialmente funcional al subsidio estructural que durante décadas las sucesivas gestiones de gobierno le vienen otorgando a los grupos económicos financieros," afirma un comunicado del Movimiento de Ocupantes e Inquilinos, perteneciente a la Federación de Tierra y Vivienda (FTV) de la Confederación de Trabajadores Argentinos (CTA), en el que critican los mecanismos clientelares y proponen pasar a una cultura que incentive la construcción de viviendas en la Ciudad con apoyo financiero del Estado a través de créditos y con organización popular. Para ello aconsejan un Plan de Emergencia Habitacional y la convocatoria y constitución de una mesa de trabajo integrada por áreas ejecutivas del Gobierno de la Ciudad, comisiones de la Legislatura, organizaciones sociales del hábitat y representantes de familias que habitan en hoteles.

Si no se encuentran soluciones de fondo para el problema habitacional, situaciones como la de los Sin Techo, se perpetúan como inhumanas para quienes las padecen y gravosas para el Gobierno de la Ciudad. El subsidio para alojamientos transitorios a los que sufren emergencias, no debiera transformarse en un alquiler permanente. Cuando esto sucede los mayores beneficiarios terminan siendo los hoteleros y las prácticas clientelísticas, facilitando en muchas ocasiones usos corruptos y desvíos de recursos públicos.

VER TAMBIEN

DEFENSORÍA DEL PUEBLO DE LA CIUDAD DE BUENOS AIRES

Hoteles de San Telmo que participan en el programa SinTecho

 

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