CAPRICHOSOS
DE SAN TELMO
Daniel
Roterio, más conocido como Pichi, dirige la murga Caprichosos
de San Telmo, organizadora desde hace varios años del
corso del barrio. En esta amplia entrevista comenta el trabajo
de la murga, los criterios de evaluación y los problemas
en la organización del carnaval.

-Otra
vez las murgas protagonistas.
-Hay una contradicción muy grande. Por un lado la murga
fue declarada patrimonio cultural, llegó en la Ciudad
la aprobación del feriado de carnaval y desde la Legislatura
nos triplicaron el presupuesto. Todos los años nos
venimos manejando con un promedio de 300 mil pesos de presupuesto
para todas las murgas y agrupaciones de carnaval y ahora los
subsidios los subieron a casi un millón de pesos. A
último momento empezaron con un montón de problemas.
Por ejemplo, la municipalidad garantizó los baños
químicos, pero por otra parte, nos metieron un vigilante
para que no vendamos choripán y no pusieron policía
para custodiar el orden del corso.
Con la venta de la espuma sola no alcanza, sobre todo en el
caso nuestro, porque nosotros bancamos la murga con la ganancia
del corso. El año pasado participaron 93 murgas, este
hay 107 y no participan 2 que sí lo hicieron en el
2004. Hay 16 murgas nuevas que estuvieron en el precarnaval.
Además hay 10 o 15 murgas que no participan del circuito
oficial.
-Triplicaron
el presupuesto y decretaron el feriado de carnaval para los
trabajadores dependientes de la Ciudad. De alguna manera se
observa un mayor apoyo oficial.
-Hay una contradicción bastante grande porque no nos
permiten vender choripán, a veces son muy estrictos
con el horario de cierre del corso y tampoco está garantizada
la seguridad.
Los gastos que tenemos son bastante grandes. El año
pasado cada colectivo nos cobraba 130 pesos y el camión
100 pesos. Cuando vamos afuera necesitamos 3 micros, un camión
y una camioneta para el traslado de todos. Cada vez que llevás
a la murga afuera son 500 pesos más la comida, son
6 gambas todas las noches. Si lo multiplicás por 8
jornadas de carnaval son 4.800 pesos. El año pasado
nos pagaron $3.600. Este año calculamos que Los Caprichosos
de San Telmo, vamos a recibir casi $8.000, es lo que ya se
habló.
-¿Cómo
organizaron el corso local?
-Con mucha falta de seguridad. El año pasado la brigada
de la 14 estuvo presente y no hubo ningún incidente,
este año no se puede decir lo mismo. A las 21.30 hs.
esto explota de familias, pero alrededor de las 12 de la noche
las banditas se vuelven incontrolables porque no hay seguridad.
Si acá estuviera como el año pasado la brigada,
las banditas no joderían, en cambio así el corso
pasa a ser tierra de ellos. Para colmo no estamos nosotros,
por que salemos a recorrer otros corsos.
Una de las cosas que me enorgullece es que la gente del barrio
espera a la murga para irse a su casa. La gente está
esperando que pase Caprichosos de San Telmo, es una alegría
enorme. Hay otros lugares en los que tenemos mucha aceptación
y esos nos agranda, pero que la gente del barrio de San Telmo
se quede hasta último momento es algo que no hay plata
con que pagarlo, para nosotros es impagable.
-Tanto
este año como el anterior organizaron el corso solos.
-En realidad nosotros el año pasado habíamos
llamado a varias organizaciones para hacerlo y empezaron con
que si viene este yo me voy. Entonces decidimos armarlo solos.
El año que viene vamos a hacer un llamado muy amplio.
-Es
una frase que se repite todos los años, cuando empieza
y cuando termina cada corso.
Esta es una murga que no banca nadie, se banca sola. Nosotros
necesitamos organizar el corso para poder sacar la murga a
los distintos barrios, comprar la tela, los parches de los
bombos y bombos nuevos. Queremos hacer banderas, mejorar las
fantasías, tener muñecos y hacer un montón
de cosas nuevas para crecer. No tenemos guita, necesitamos
tener ingresos para que la murga se pueda bancar. Si alguien
quiere venir a organizar para querer llevarse una moneda,
en realidad le tengo que decir que está meando fuera
del tarro. Lo primordial acá es que la murga pueda
bancarse para salir. Creo que cuando se empieza a organizar
un corso, hay gente que viene detrás de la guita y
acá no hay para morder.
-¿Hubo
problemas en la organización de otros años con
el reparto de guita entre los organizadores?
-No. El primer corso que hicimos fue en el 2001, antes de
la existencia de Caprichosos de San Telmo, cuando dirigía
la murga Arrabales de Ilusión. Ese año la convocatoria
se hizo con gente de la Asociación Civil Crecer al
Sur, que quedó en donar ingresos a la cooperadora del
Centro de Salud. Si lo hizo, no lo sé.
En el 2002 en la organización únicamente quedó
la murga "Cambalache de San Telmo". Nosotros estábamos
participando, pero no nos pusimos de acuerdo con "Pasión
Callejera", murga que después también se
retiró de la organización. En el 2003 armamos
el corso con la Asamblea de San Telmo y el año pasado
y éste lo hicimos solo.
-¿Por
qué entonces el año que viene piensan convocar
a otra gente?
-Porque solo no podemos. Si hacemos la convocatoria por ejemplo
con la Asamblea de San Telmo, sabemos que tenemos por lo menos
20 o 30 personas encargándose de sacar a los alcoholizados
y parar un poco a las barritas de los pibes. Al estar solos
eso no lo podemos hacer. Creemos que el año que viene
deberían estar en la organización la Asamblea
de San Telmo, los Bomberos Voluntarios de San Telmo y el Centro
de Salud. Llamamos a todas las asociaciones, pero los que
tenemos la firma y tenemos adjudicado el corso somos nosotros.
-Teniendo
en cuenta que está la obligación de que desfilen
al menos 5 murgas en cada noche y los antecedentes de todos
los corsos anteriores, no parece que agregar otros números
al desfile de murgas sea una prioridad. Todos los años
dicen que sería bueno sumar otros grupos pero nunca
lo hacen.
-El carnaval estaba muerto y las murgas comenzaron a organizarse
hace 8 años, logrando sacar la Ordenanza 52.039 en
el año 1997, que declara la actividad como patrimonio
cultural. Se empezaron a hacer los corsos barriales.
Ahora nos damos cuenta, de que si bien recuperamos el carnaval,
este no es patrimonio de las murgas y tenemos que abrirnos,
pero nos cuesta una barbaridad. Sobretodo por el horario que
pone el Gobierno de la Ciudad. A las 7 de la tarde no podés
hacer nada porque no viene nadie. Si invitás a un artista
barrial a que se sume al corso en ese horario, canta para
la mujer, la hija y los 4 que venden la nieve y a las 10 de
la noche, cuando vienen las murgas, no podés meter
al cantor popular.
A veces vienen con ideas muy buenas como el desfile de carrozas,
el tema es cómo llevarlas a la práctica. Me
parece que para modificar eso, los corsos tienen que terminar
mucho más tarde. No entiendo porqué los pibes
pueden estar en los boliches hasta la madrugada y el corso
a las 2 de la mañana se termina. Igualmente hubo otros
números. El año pasado por ejemplo, metimos
todas las noches un grupo de rock. El carnaval es popular,
es del barrio, es de los vecinos.
-¿Qué
parámetros tiene en cuenta la organización del
carnaval para evaluar a las murgas?
-El jurado tiene en cuenta la cantidad de integrantes ( las
que tienen más de 150, después las que tienen
más de 100, más de 50 y menos de 50); las fantasías,
que son los muñecos, dados, banderas , sombrillas y
las distintas escenografías que llevan las murgas;
y la actuación en el escenario, que toma en cuenta
la puesta en escena en general, la ropa, el desfile, la calidad
de las letras, la canción de entrada, de crítica
y de retirada; el presentador, el acompañamiento, la
letra y la voz. La clasificación de las murgas va a
un corso -este año estuvo en Flores- donde está
el jurado que es consensuado entre todas las agrupaciones
de carnaval, y se califica una sola actuación.
Hay 4 categorías. Las murgas que están en la
A son las consideradas mejores y tienen la obligación
de tener un mínimo de 16 actuaciones durante los corsos.
Las B, entre las que estamos nosotros, tiene que cumplir un
mínimo de 15 actuaciones, las C 12 y las D 10. Todas
las actuaciones que se hagan por encima del mínimo
exigido, no cuentan cuando pagan el subsidio. No es que las
murgas cobran por cada desfile.
Estamos en contra de que se evalúe a la murga por una
sola actuación, porque una buena o una mala noche,
la tiene cualquiera.
-¿Qué
parámetros tiene en cuenta la organización del
carnaval para evaluar a los corsos?
- Esta evaluación se hace desde el año pasado.
Se tiene en cuenta la organización. Hay muchos corsos
que vos vas y te encontrás con que hay 3 murgas esperando.
Ese es un problema de organización porque quiere decir
que en algo se atrasaron. Se califica también la iluminación,
el sonido, el escenario y si abren bien al público
para que desfilen las murgas. Nosotros no estamos de acuerdo
con que haya vallas, no queremos un corralito. La gente viene
a divertirse no solamente viendo a las murgas, sino también
tirando nieve, corriendo etc. Un corso vallado no va en contra
de lo popular. Nuestro corso el año pasado clasificó
en Categoría B, estuvo en el puesto 14 entre 42 que
se presentaron.
-¿Cuál
es el balance de la murga?
-El balance es espectacular. Tenemos mejores letras y un gran
relatador que es nuevo. Sabemos que fallamos en las fantasías,
pero estamos muy bien. Salimos con un promedio de 140 personas,
más o menos la misma cantidad que el año pasado.
A lo largo del año estamos trabajando en una base de
60 integrantes. Armamos la Asociación Civil Centro
Murgas Caprichosos de San Telmo y estamos peleando un predio
en el barrio.
Este es el cuarto carnaval de Caprichosos pero esto viene
desde 1998, cuando estábamos con Arrabales de Ilusión,
que se separó en el 2001. Caprichosos es en buena parte
la continuidad de Arrabales de Ilusión, quedaron todos
los directores. Siempre con la misma consigna de "no
al alcohol, no a la droga, no a la violencia, el que no trabaja
y no estudia no puede salir a la murga". Queremos que
respeten el espacio, que la murga sea un incentivo y no queremos
vagos. Si alguien se lleva varias materias y no lo dejan salir,
no vamos a hacer una gestión para que la madre lo deje
venir a ensayar o desfilar con nosotros.
-¿Qué
pasa si viene un pibe que está mal y por ejemplo va
a la murga alcoholizado?
-Cuando ve el ambiente se va. Los pibes cuando vienen acá
mientras están con el grupo tienen que respetar el
espacio y las reglas. Nosotros podríamos tener una
murga mucho más numerosa si fuéramos más
permisivos. ¿Pero de qué serviría? ¿Qué
ejemplo le estaríamos dando a las mascotas? Las mascotas
tienen que crecer viendo que hay otra historia. Acá
hay muchos pibes que viven en pensiones y en hoteles, en donde
hay 5 o 6 personas viviendo en una pieza de 4 x 4 m. Viven
generalmente situaciones de violencia y queremos que cuando
vengan a la murga, vean otra historia.