LA
FORTUBANDA
En
San Telmo y sus alrededores Nº 25
Noviembre 1999
La
Fortubanda es un conjunto de percusión surgido del Centro Cultural Fortunato
Lacámera. En la calle, en encuentros murgueros, en jornadas solidarias,
en eventos públicos y en diversas fiestas, alegran al público al ritmo
de los tambores.
Después
de una muestra en el año 95, en el taller de percusión del Centro
Cultural Fortunato Lacámera, a los integrantes del grupo les surgió
la inquietud de seguir tocando en algunos lugares en forma autónoma.
De esta manera un año después empezó a armarse la Fortubanda, que toca
en la calle, en fiestas privadas, en festivales y en diversos eventos.
La
autogestión es una de las características de este conjunto compuesto
por un grupo de entre 25 y 30 personas que, aparte de ensayar y tocar,
realizan su propia promoción y gestionan todo, desde el vestuario hasta
los show.
Los
participantes son heterogéneos en las edades, en la formación, en las
ocupaciones y en el tiempo libre disponible, pero aunque en ciertas
ocasiones no todos pueden presentarse a los eventos en que actúan, siempre
una parte se las ingenia para brindar espectáculos.
El
año pasado algunos de los miembros de la Fortubanda tuvieron la oportunidad
de viajar a Italia durante los festivales que se realizan allí durante
el verano. Fueron 12 de los 25 integrantes y estuvieron alrededor de
tres semanas contratados en algunas funciones y también actuaron en
movidas festivas paralelas que se arman alrededor de los show. Tuvieron
apoyo institucional aunque no económico de la Cancillería y la Secretaría
de Cultura del gobierno de la Ciudad, quien también les dio la posibilidad
de usar la imprenta municipal.
La
Fortubanda forma parte de MURGAS (Murgas Unidas Recuperando y Ganando
Alegría Siempre), que nuclea las inquietudes de los grupos vinculados
en general al carnaval. Un decreto declara a estas actividades de interés
municipal. Sin embargo, sobre el apoyo de la gestión de la ciudad, las
agrupaciones nucleadas en MURGAS, plantean ciertas dudas. Por citar
solo algunos ejemplos, no se recuperaron los dos días feriados tradicionales,
este año hubo problemas con los cortes de luz y luego casi se suspende
el carnaval en algunos barrios. En San Telmo el corso se trasladó de
plaza Dorrego a Paseo Colón e Independencia y por problemas técnicos
el día que le tocó tocar a la Fortubanda no había sonido ni luces.
No
sobran políticas culturales de promoción y apoyo a los grupos de percusión.
Lo que sí sobra en esta banda de percusión urbana, es la motivación
de continuar con el ritmo desenfrenado, los latidos en el cuerpo, la
vibración del sonido tamboril y la irradiación de festividad. Una expresión
mímica en búsqueda de alegría.