Los Verdes de Montserrat

"EL CORSO ES LA REALIDAD DE LA SOCIEDAD MAS CHICA"

Marcelo Fucchi es el Director de ballet masculino de la murga Los Verdes de Montserrat, que desde hace 5 años viene organizando con distintas organizaciones sociales y movimientos de derechos humanos, el corso de Montserrat en San Juan y Solís. A lo largo del año los Verdes realizan un trabajo territorial, político, social y de derechos humanos a través de la murga y luchan por la vuelta del feriado del carnaval a nivel nacional. "Hay que recuperar el carnaval no sólo para las murgas sino para toda la gente" afirma el entrevistado, quien reivindica la función crítica.

-¿Cómo nació la murga y que buscan transmitir en el corso?
-Hace 5 años que organizamos el corso de Montserrat. Es popular, de protesta, diferente a todos los otros. Acá hay banderas de No al ALCA, no al FMI, y diferentes consignas por la unidad latinoamericana. Es la historia de la murga. Los Verdes somos muy críticos y nacimos en una fecha que no es casual, el 24 de marzo de 1996 cuando se cumplieron 20 años de la dictadura. En esa oportunidad marchamos a plaza de mayo en repudio al golpe. Creemos que todos los espacios públicos son de la gente del barrio. Hay que apropiarlos y darles identidad. Queremos reflejar a partir de la murga la historia del laburante, del marginado, del excluido, del que está del otro lado del mostrador y compra y se queda caliente con el vuelto. La murga nació en ATE Capital impulsada por dirigentes. Después fue mutando y creciendo, llenándose de pibes de 16 a 23 años.
Respecto a la organización hay diferencia con tipos que hacen un corso, ponen 40 lugares de venta de nieve y se la llevan. Nosotros tenemos otra idea, que vendan movimientos de desocupados y lo recaudado se lo lleven las organizaciones sociales.
Queremos en el corso reflejar la historia de la murga, que es una herramienta también para empezar a unir a los vecinos y buscar la organización colectiva. Este año el corso los organizamos con el MTD 20 de Diciembre, con la CTA Capital, con el SIMECA y colaboraron las Abuelas de Plaza de Mayo, las Madres de Plaza de Mayo Línea Fundadora, H.I.J.O.S. y distintas organizaciones de derechos humanos.

-¿Cuáles son los proyectos posteriores a la finalización del carnaval?
-La murga se junta durante el año y genera distintas cosas, como talleres de apoyo escolar.
Ahora tenemos un terreno liso en Solís 1286 casi Cochabamba. La idea es hacer un teatro cultural. Conseguimos un container cerrado de la aduana de los que llevan los barcos, de 13 m de largo por 3 m de ancho. Ahí se da apoyo escolar y talleres de música y percusión para los nenes. Tenemos un microemprendimiento del plan "Manos a la Obra", de parches, para poder vender y para tener nosotros.
Empezamos en agosto, a hacer talleres abiertos sin límites de edad para la gente que se quiere incorporar. En nuestro barrio sabemos que nos quieren y nos está esperando.

-¿Cuál es su opinión con respecto a los que dividen entre la murga barrial y la murga surgida de los talleres?
-Esa división es una pelotudez terrible, lo importante es no generar divisiones boludas. Si aceptamos esta división, pasamos a ser boludos nosotros.

-Un debate es acerca de la vigencia del carnaval porteño. Generalmente se compara a los corsos actuales con las fiestas populares en los carnavales de antaño y la conclusión es que en la Ciudad se recuperaron los corsos barriales, pero que distan mucho de tener la vitalidad de antes. Desde distintos ámbitos cuestionan que haya una vuelta de los feriados de carnaval sin que se observe una demanda popular al respecto.
-La murga siempre fue prohibida y excluida, como otros festejos populares, por la clase alta. Antes salía a baldear la vecina y había un corso familiar muy divertido. No había la agresión y la violencia que hay ahora, provocada por la gran cantidad de desocupación y los graves problemas sociales. Ahora si nosotros nos juntamos y vamos a la calle, con la cantidad de marginados que hay se producen corridas y a veces eso hace que no se vea bien. El corso es la realidad de la sociedad más chica, tenés de todo, en vivo y en directo. Creo que a partir de su prohibición por la dictadura en 1976, se empezó a olvidar el festejo de los dos días de feriado carnaval que nos robaron. A nosotros nos parece que recuperarlos es una demanda social. El carnaval no es de las murgas, es de la gente.

-¿Por qué en la mayoría de los corsos solamente actúan murgas y no otros grupos vinculados al carnaval?
-Eso es muy individual de cada organizador. En algunas oportunidades se busca meter tal cantidad de murgas que es una cosa de locos. Apenas se puede actuar porque enseguida viene otro grupo. El circuito de carnaval te exige que pasen por lo menos 5 murgas por noche, pero entre murga y murga, vos podés poner algo, esa es la idea. Nosotros como Verdes de Montserrat, lo que queremos es que las asambleas, los centros culturales y los centros sociales, sean los que hagan los corsos del barrio. Buscamos una convocatoria familiar abierta a la participación de todos, incluyendo el bar de la vuelta, la verdulería, la panadería, el kiosco.

-Desde hace años participan de M.U.RG.A.S. ¿Cuáles han sido los avances de la organización de las agrupaciones de carnaval?
-A través de que empezamos a juntarnos y organizarnos, pudimos lograr que a la murga la consideren parte de la cultura popular y tenga un presupuesto dentro de lo que es la Secretaría de Cultura. Logramos que se generen 40 corsos en febrero en Capital y que haya más de 120 agrupaciones que participen en el carnaval. Esa es una pelea de abajo, no desde arriba. Por ahora conseguimos que el personal que trabaja en organismos dependientes de la ciudad de Buenos Aires, tengan el feriado de carnaval y reclamamos la extensión del feriado a nivel nacional. La mejor manera de recuperar el carnaval es entre todos.
Estamos impulsando poder mejorar la calidad de los corsos. Esperamos que todos los organizadores busquen mejorar el nivel, conseguir un buen sonido, un buen retorno, buenos micrófonos, una valla y una mínima seguridad.

-¿Cómo es el encuentro entre la gente que va a los Verdes de Montserrat?
-Nosotros somos más de 120 integrantes. Soy Director del ballet masculino y estamos trabajando con más de 25 pibes. Acá cuando hay que definir un paso nos juntamos entre todos,.no es que como soy el Director estoy decidiendo por arriba de los demás. Uno de los reglamentos que tenemos es que los pibes salgan con zapatillas blancas. Este año había 3 chicos que no tenían zapatillas, entonces nos juntamos y entre todos las compramos. La murga es bastante unida. Es muy variada la gente que participa, acá encontrás desde un plomero hasta un odontólogo. La esencia nuestra que queremos construir, es la de estar con los vecinos, con los pibes y ver qué le falta al otro, porque las necesidades de cada uno, muchas veces son las mismas que las nuestras.
Nosotros somos la única murga propia de Montserrat. Ensayamos todos los sábados a las 18 hs. en Lima y San Juan, enfrente de canal 13, para no molestar a ningún vecino. Hay un grupo base de 40 personas que están todo el año. Cuando se acerca el carnaval empiezan a caer todos los que llevan el bombo con platillo en la sangre. Es así, si se te mete no hay cristo que te lo saque. Por más que no quieras, lo empezás a sentir cuando vas caminando y escuchás un parche. Y si no sabés donde está sonando lo vas a buscar, es la energía del tambor.

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