MTD San Telmo

"NECESITAMOS UN LUGAR, SEGUIMOS BUSCANDO"

En San Telmo y sus alrededores Nº 56

Mayo 2003

El MTD San Telmo, integrante de la Coordinadora Aníbal Verón, es un colectivo que con la consigna Dignidad, Trabajo y Cambio Social, supera la adversidad redoblando su apuesta en los criterios de autoorganización.

En agosto del año pasado un grupo de vecinos fundó el MTD San Telmo bajo la propuesta de transformar la falta de un puesto laboral en una experiencia de economía solidaria y trabajo autogestivo.

El movimiento y las actividades que emprendía fueron creciendo aceleradamente, por lo cual, el local alquilado en Bolívar 1293, fue quedando chico para sus necesidades. Ante la falta de respuesta gubernamental, que durante seis meses desoyó la solicitud de brindarles un ámbito más amplio, en febrero de este año -un día antes del desalojo del ex Patronato de la Infancia (PADELAI) - los integrantes del MTD San Telmo organizaron la toma de un predio desocupado, ubicado en Av. San Juan 338, al lado del Museo de Arte Moderno.

Aunque la tarea de acondicionar el lugar demandaría mucho esfuerzo, los problemas de espacio físico que restringían el proyecto comunitario, habían concluido. A su vez, la posibilidad de reunir en un mismo tiempo a los distintos grupos productivos permitía integrar los trabajos y fortalecer las relaciones.

En una gecetilla informativa, los miembros de la organización afirmaban: "La finalidad de la recuperación es realizar en este espacio actividades de ayuda social y de reconstrucción de los lazos sociales, como un merendero y un comedor (que ya vienen funcionando con anterioridad), una huerta y un horno de pan (en proyección), y continuar con la realización de talleres productivos que permiten sostenerse en su dignidad a los trabajadores desocupados."

Pero el destino de la casa de San Juan 338 estaba fijado para otra finalidad. Según el proyecto institucional Complejo Polo Cultural Sur, avalado por la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad y demorado desde 1998, la misma pasaría a formar parte de la ampliación del Museo de Arte Moderno y del Museo del Cine (Defensa 1220). A partir de esta obra, cuyo costo será financiado por Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y en momentos de la convertibilidad cambiaria se había establecido en 7 millones de pesos, ambos museos quedarán conectados, sumando a su emplazamiento actual 1.200 cuadrados.

Con la previsión de dejar el predio en disponibilidad, ya en 1999, 12 familias que hacía 15 años habitaban dicha casa en carácter de ocupantes ilegales, fueron desalojadas mediante un decreto firmado por el entonces Jefe de Gobierno Fernando De La Rúa. Luego, a partir de las excavaciones del arqueólogo Daniel Schavelzon, miembro del Centro de Arqueología Urbana de la UBA, se descubrió que su parte trasera databa de 1738, pasando a constituirse en una de las más antiguas de la ciudad.

En la ocupación de este año, la importancia de este hallazgo no pasó inadvertida para los miembros del MTD, por eso en la misma gacetilla de prensa mencionada, puede leerse: "Consideramos que la comunidad antropológica puede caminar de la mano de los movimientos sociales ... es por ello que solicitamos su solidaridad y su apoyo, no sólo en términos formales sino también en cuanto a una ayuda profesional concreta con el fin de hacer todo lo necesario para la conservación de este patrimonio y su uso a través de una apropiación directa, que pensamos es compatible con los objetivos de los vecinos."

Karla, estudiante de antropología, comenta: "Allí los ladrillos de más de 250 años estaban expuestos a la intemperie y era necesario saber cómo tratarlos, por ejemplo necesitábamos saber si se podía dañar en el caso de que pintáramos o hiciéramos algún arreglo, etc. El proyecto tenía que ver con una arqueología que no se ocupe sólo del pasado sino que involucre el presente, en trabajo conjunto con la antropología social. Pensábamos reconstruir la historia de la casa y exponerla tipo museo, pero no un museo de lo muerto sino uno que involucre la vida que allí se estaba generando. Entonces, que quienes la vayan a visitar puedan ver los espacios de la casa más antigua de la ciudad; conocer su historia y también ver su presente, en el cual estaría funcionando una organización social y comunitaria."

A la "apropiación directa" del patrimonio que describe Karla , se sumaba la reconstrucción de la historia más reciente, la del siglo XX. "Al día siguiente que entramos se acercó una señora que había vivido allí a principios de siglo, cuando la casa era tipo conventillo, donde cada familia vivía en una pieza y había una cocina común, encendida con brasas. La señora nos fue contando cómo fue el lugar durante su niñez, casi con lágrimas en los ojos. También se había acercado una señora que había vivido allí hasta el año 1999; ella nos contó cómo fue la lucha contra el desalojo, aparentemente bastante masiva y con la adhesión de vecinos y organizaciones del barrio."

Al momento del desalojo del MTD San Telmo, a fines de marzo último, las autoridades intervinientes argumentaron la intención de recuperar el predio por la importancia de su antigüedad y la inminente construcción del polo turístico cultural previsto.

En la actualidad, el MTD San Telmo, cuya sede ha regresado a la calle Bolívar, sigue creciendo. Contrariamente a cualquier prejuicio, la experiencia del desalojo los ha fortalecido ya que según afirman algunos de sus miembros, a partir de este hecho han recogido el reconocimiento de los vecinos y se han acercado nuevas personas para sumarse.

Jorge, un representante de las familias nucleadas en el MTD San Telmo, nos cuenta: "...un día yo me quedé sin trabajo, estaba en casa y mi señora me decía "bueno ¿por qué no te vas conmigo? Vamos ahí al movimiento, yo te voy a presentar a los compañeros. Bueno, hace dos meses que me integré. Me gusta venir porque aprendemos muchas cosas, aparte somos muy unidos. Nosotros cuando queremos conseguir alimentos, lamentablemente tenemos que ir al Gobierno de la Ciudad, porque yo tengo siete chicos y no me gusta que les falte algo. Luchamos para conseguir lo que necesitamos" "Esa ganancia que sale de la feria... influye en el merendero, en el almuerzo del mediodía. Eso a mí me parece bastante bueno porque es una forma de vivir y colaborar con todos los compañeros."

Desde esta perspectiva, la propuesta organizativa que impulsa el MTD San Telmo, con sus principios de participación, cooperación y solidaridad, detenta una envergadura cultural que trasciende la crisis económica.

Aunque las actividades nuevamente han debido limitarse a franjas horarias, otros emprendimientos se añaden a los ya existentes, entre ellos: venta de artículos de limpieza sueltos; venta de yerba misionera cosechada manualmente por los colonos y sus familias; producción de licores y dulces; panadería; acondicionamiento de ropa y herrería. Este es el caso de "mates y materas", el cual se propone adornar artesanalmente estos objetos, para luego venderlos en la feria que el movimiento tiende los domingos en la esquina de Av. San Juan y Defensa. Por otra parte, sigue abierto a las necesidades del barrio el merendero gratuito que todas las tardes reúne a más de 40 chicos. También se ofrecen clases de apoyo escolar.

Conforme a las obras que buscan revitalizar el casco histórico y reacondicionar la zona sur de la ciudad para el turismo y la inversión inmobiliaria y comercial, la construcción del complejo Polo Cultural Sur es parte de un proyecto que no sólo desaloja Av. San Juan 338, también desaloja el PADELAI y, con la revalorización del suelo, a muchas familias del barrio de La Boca, por mencionar otros casos.

"Necesitamos un lugar, seguimos buscando" afirma José, otra de las voces entrevistadas. Y en esta frase puede leerse una demanda que excede la sola mención de un espacio físico.

A la luz de la misma disputa social y política que la constitución del movimiento de desocupados supone, el gran montaje policial desplegado en los desalojos -muchas veces sólo necesario para fines de disciplinamiento social- plantea que tras la apropiación y reapropiación del espacio urbano lo que se debate no es el destino más o menos colorido de este o aquel edificio en particular, sino el conjunto de relaciones sociales que en ellos pueden habitar y desarrollarse.

Lali Benítez

{1}

 

Copyright © 2003