MUCHOS
RUIDO Y POCAS NUECES
En
San Telmo y sus alrededores Nº 44
Marzo
2002
El
año pasado el Foro del Sector Social se acercó a las instituciones de
San Telmo que trabajan con población en situación de riesgo, con la
intención de impulsar la elaboración de un proyecto en apoyo a los niños,
niñas y jóvenes de San Telmo. El Foro buscó sin resultados, un programa
de responsabilidad social y alianzas que conecten al Estado, la sociedad
civil y las empresas, con la finalidad de promocionar la equidad social
en grandes áreas urbanas.
El
18 de julio de 2001, el Foro del Sector Social organizó una reunión
en la que se presentó ante las organizaciones sociales de San Telmo.
Como entidad que contaba con el auspicio del Banco Mundial y bajo el
programa de "mejorar la calidad de vida de los habitantes del barrio
de San Telmo, fortaleciendo su capacidad organizativa, su participación
en las decisiones que afectan el desarrollo del barrio y favoreciendo
un clima propicio para las inversiones y el desarrollo local", propuso
la elaboración de un proyecto que, articulando a las organizaciones
del barrio, beneficiase a los niños y jóvenes en situación de riesgo.
Es así como dichas instituciones y entidades intermedias presentaron
22 anteproyectos vinculados a microemprendimientos, comedores, campañas
preventivas de salud, capacitación en oficios, jardines maternales y
recreación entre otras propuestas.
El
objetivo del Foro era funcionar como nexo entre las asociaciones intermedias,
las empresas y el Estado; por este motivo, una fuente de financiamiento
consistiría -según Verónica Staniscia y Félix Bombarolo, representantes
del Foro en el proyecto San Telmo- en la contribución de grandes bancos
y empresas. El HSBC, el Banco de Galicia, Telecom, el Banco de Boston,
Siemmens Itron, Coca Cola, Irsa, Compaq, Shell, la Universidad Austral,
Edesur y el Citibank, iban a ser los aportantes. Otro apoyo económico
vendría del Banco Mundial, si es que este organismo seleccionaba el
proyecto San Telmo entre los 2.300 proyectos presentados de todo el
mundo.
La
elaboración y coordinación del proyecto San Telmo -a cargo del Foro
del Sector Social- fue financiada por el Banco Mundial hasta fines de
2001 ($20.000 pesos en total), pero el proyecto en sí mismo sólo llegó
a ser preseleccionado, quedando desplazado en la última etapa, en enero
de 2002.
El
18 de agosto de 2001 el diario La Nación tituló en su sección de información
general "En San Telmo, las empresas y la gente trabajarán juntos". Esa
nota, cuya autora es Agustina Lanusse, comienza con la frase "Buenas
noticias para los vecinos de San Telmo" y en la misma, Verónica Staniscia
sostiene "Es muy satisfactoria la respuesta que recibimos del sector
empresarial y de las organizaciones barriales. Espero que cada empresa
aporte 10.000 pesos durante los dos años del plan, equipamiento, infraestructura
y recursos humanos". Este artículo concluye con la afirmación de Félix
Bombarolo: "Creo que el sector privado nota lo eficaz que es crear una
gran red en San Telmo y que los programas surjan desde las mismas organizaciones
comunitarias, que están en contacto directo con las personas". Muchas
organizaciones barriales tuvieron expectativas y dedicaron tiempo a
múltiples reuniones convocadas por el Foro del Sector Social. Sin embargo,
nadie aportó ni un centavo. Cuando se le pidió algún apoyo gobierno
de la Ciudad tampoco brindó aportes. La única ayuda que llegó fue el
ofrecimiento de una computadora e impresora para cada una de las entidades
participantes, donadas por el Banco de Boston. Las máquinas entregadas,
hace varios años que dejaron de circular en el mercado y en algunos
casos ni siquiera funcionaban.
La
última reunión del proyecto San Telmo, convocada por Foro se realizó
en diciembre. Durante enero Verónica Staniscia y Félix Bombarolo, viajaron
a la reunión del Banco Mundial, luego Félix Bombarolo por email informó
que de Argentina solo se aprobó un proyecto proveniente del partido
de Moreno, del conurbano bonaerense. Ante una consulta de En San Telmo
y sus alrededores sobre ¿dónde está el Foro? contestó que no trabaja
más en la institución, que está dispuesto a colaborar con las instituciones
del barrio y rescató de la experiencia que se hayan contactado distintas
asociaciones barriales, abriendo la posibilidad de poder articular proyectos
en conjunto.
Por
otra parte Verónica Staniscia también se desvinculó del Foro del Sector
Social a fines del año pasado, al igual que Edmundo Schugurensky, ex
Director Ejecutivo del Foro. Envuelto en la crisis económica que aqueja
al país, el Foro no renovó los contratos. Staniscia dice que no organizó
una reunión con las organizaciones de San Telmo porque consideraría
la actitud como una falta de lealtad si no están presentes las autoridades
de la institución.
Malas
noticias para los vecinos de San Telmo. En la zona hay más de 30.000
habitantes, de los cuales más de 6.000 viven por debajo de la línea
de pobreza. La mayoría de ellos son jóvenes sin futuro ante un Estado
ausente. Mientras tanto, muchas instituciones, bancos y empresas buscan
mejorar su imagen ante la sociedad, explicando su compromiso de trabajo
con los pobres. Su procedimiento en el proyecto San Telmo probablemente
no merecerá ninguna nota ni en Clarín ni en La Nación.