En San Telmo y sus alrededores N° 93

Voluntarios desde San Telmo

POR LOS CHICOS, CONTRA LA DESNUTRICIÓN

Es una organización netamente voluntaria. En el 2001 un grupo de amigos de Tomas Fourcade conmovidos por la crisis social que vivía el país decidieron poner manos a la obra y así nació "Por los chicos", una ONG que desde su actual emplazamiento en el barrio de San Telmo lleva su combate contra la desnutrición tanto al Bajo Flores como a Villa Inflamable (Dock Sur) entre otros barrios del conurbano bonaerense, apoyando la gestión de comedores comunitarios.

"Hay una serie de requisitos para otorgar el apoyo a un comedor" nos dice la Lic. Gabriela Flores, coordinadora del Programa Crecer de la institución. Básicamente, que el único apoyo de ese lugar no sea el de "Por los chicos" por la responsabilidad que eso implica. Pero además hay que chequear la existencia real, "porque muchas veces cuando se va a verificar la dirección de una institución que pide ayuda uno se encuentra con un cartel pero nunca hay nadie ni se ve signos de movimiento"; y fundamentalmente se verifica que el comedor no tenga filiación política.

Cuando llega el pedido de ayuda de alguna institución comunitaria, se toma la referencia de organizaciones similares (a PLC) para conocer sobre la trayectoria, y a veces viene la conexión a través de fundaciones que interactúan con otros programas sociales en ese lugar.

A fines de 2002 se inicia institucionalmente el programa de tratamiento, detección y prevención de la desnutrición en niños de 0 a 15 años, embarazadas y madres de lactantes de hasta seis meses que estén amantando a sus niños, contando para ello con el apoyo de la Secretaría de Extensión Universitaria de la UBA (Medicina) a través de la participación de voluntarios de la carrera de Nutrición. Tras la evaluación antropométrica de los chicos viene el diagnóstico y se propone las medidas para su tratamiento, del cual son parte esencial el refuerzo alimentario y los talleres con las familias de los afectados. "Instalar el espacio de taller costó muchísimo, pero se pudo hacer" apunta Gabriela e ilustra con algunas cifras su afirmación: "de los 280 chicos evaluados en el 2003 en Villa Inflamable el 45% se recuperó".

Porque no es sólo ir a recibir la "canasta" del refuerzo alimentario una vez por mes. Los talleres con familias ( que generalmente son numerosas, 8 o 9 hijos cada una) apuntan en varias direcciones: salud (vacunación), cocina (para aprovechar mejor los alimentos de la canasta), detección y asistencia a discapacitados, etc. Muchas veces las personas asistidas no están al tanto de sus derechos y omiten la realización de trámites por esa razón, entonces PLC interactuando con RALS (Red de Asistencia Legal y Social) proporciona asistencia jurídica gratuita y acompaña las gestiones que además realizan las asistentes sociales de los establecimientos educativos con el trabajo de sus voluntarios, como por ejemplo sucede en la Escuela Especial N° 506 de Dock Sud.

En este año a la áreas de Nutrición y Voluntariado del Programa Crecer se incorporó la de Educación porque apoyar y reforzar la lecto-escritura es otra necesidad sentida detectada durante las evaluaciones. Para ello están trabajando con vistas a editar una revista local y en una segunda etapa realizar un programa de radio en una FM zonal.

Eso no es todo. Entre quienes se han acercado a colaborar con la institución se encuentran los chicos de 5° año de la escuela hebrea "Natan Gesan", que han armado un proyecto apoyados por sus docentes. Encuadrados en el sector de voluntariado externo de PLC, tanto los directivos y docentes de la institución educativa como en la ONG entienden que de esta manera se facilita un aprendizaje mutuo.

Por Jorge Aníbal Cela


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