
En
San Telmo y sus alrededores Nº 68
Junio
2004
Cuando
nació hace un cuarto de siglo revolucionó el carnaval
uruguayo. En la actualidad basta con decir donde y cuando se presenta
la Falta y Resto para que se agoten las localidades casi de inmediato.
El 19 de junio se presentaron en La Trastienda con la pretensión
de hacer dos presentaciones (la otra el 26/6), pero ante la demanda
tuvieron que programar otras presentaciones en julio (10, 16, 23 y 30).
Cansado pero siempre dispuesto para la prensa Raúl Tinta
brava Castro, dialogó luego del show inaugural. Pasado
y presente de la murga uruguaya en un rápido pantallazo de alguien
con autoridad para hablar de carnaval.
Casi
se podría decir que veinticinco años no es nada por la
vigencia que tienen, pero cambios ha habido. ¿Cuál crees
vos que es el más importante?
-Que los murguistas se han creído que lo que están haciendo
es uno de los géneros más interesantes en el espectro
cultural mundial. Eso es lo que pasó por la cabeza de los murguistas.
Algunos
dicen que el carnaval uruguayo se está profesionalizando tanto
que está perdiendo esencia. ¿Es así?
-Hay que estar con el azadón manejándolo para carpir constantemente,
porque la esencia es una plantita, y la atacan los yuyos que crea el
profesionalismo, esos vicios de la supertecnología porque sí.
Cuando sostiene grandes ideas bienvenida. Una de las esencias del carnaval
es cantar en una esquina. La esencia del carnaval es lograr conmover.
Lo demás, la exactitud en la entrada y salida de los coros, el
cuidado del vestuario, el llegar temprano para probar bien el sonido,
es un profesionalismo bienvenido para que el género se ponga
traje y corbata.
¿Cómo
es la actualidad de Falta y Resto después de tantos años?
- Tenemos un lugar importante, no sé si mejor o peor que otros,
en el corazón de muchísima gente que nos tiene como una
opinión interesante una vez por año, nada más que
eso. Nos tienen guardados con mucho cariño porque damos nuestra
opinión desde hace mucho tiempo. Creo que el éxito del
grupo se mide en la convicción con que canta, más allá
de la venta de discos.
Uno
de los temas que interpretaron conmovió a la gente porque coincidió
con el aniversario del nacimiento del Gral. José Artigas. ¿Lo
incluyeron en el espectáculo pensando en eso?
-No. Coincidió que lo interpretamos en el natalicio del prócer.
Nunca lo habíamos traído a la Argentina, fue emblemática
esa despedida en la historia de la Falta. Había estado en un
cajón guardadita esperando su momento, y éste creo que
es uno más latinoamericano y federalista que ninguno en la historia.
Inclusive más que el de los años sesenta. Me parece que
ahora hay un convencimiento generacional mucho más amplio, no
es solamente la juventud la que va en pos de una idea. Hay un montón
de gente detrás de una idea de unión latinoamericanista,
por eso nos pareció que era importante tener el verbo artiguista
en el decir de la Falta. Para nosotros es un orgullo muy grande cantar
eso.
En
el sketch del couplé se puso de relieve otra característica
de la Falta, que es poder reírse de sí mismos...
-Eso es lo principal del payaso, la cachetada que se da a sí
mismo. Valida todo lo durísimo que con desparpajo decimos arriba
del tablado, cosas muy fuertes. Y estos cosos que se creen
puede decir la gente. Pero cuando además ve que nos reímos
de nosotros mismos eso convalida todo lo demás.