LA MURGA QUE ES PARTE DE LA GENTE
Falta y Resto es una murga joven pero con una pila de historia. Transita casi 25 años de vida, desde que el 10 de junio de 1980 un grupo de amigos se reunió en el bar montevideano de Rondeau y Colonia, con la idea de formar una murga que cubriera no solamente la temporada de carnaval sino todo el año. Por esta razón el ingenio popular la bautizó como la murga de las cuatro estaciones. Se insertó desde sus comienzos, en el fenómeno social del canto popular uruguayo y sufrió los embates de la censura durante la dictadura cívico-militar que asoló el Uruguay entre 1973 y 1985. Salió airosa y pujante, gracias a una complicidad tácita entre los murguistas y su público, porque aquellos decían lo que la gente no podía decir.
En 1988 y en 1989 ganó el concurso oficial de Agrupaciones Carnavalescas. En 1992 fue elegida por el público y los periodistas del carnaval como la mejor murga del año.
Con frecuencia la murga Falta y Resto visita a Argentina. El 25 de mayo participó en el recital realizado en Plaza de Mayo.
El 19 de junio en la Trastienda, el horario de comienzo estaba fijado para las 23 horas, pero bastante tiempo antes la cuadra de Balcarce al 400 era un verdadero corso. Gente en la puerta del local pero también en las inmediaciones, que se saludaba en forma estentórea, cálidos abrazos de amigos en la vereda o en el medio de la calle. Cuando se habilitó la sala, a raudales ingresó el ansioso público que inmediatamente se distribuyó por todos lados, parados en los laterales los más fieles y audaces seguidores.
De pronto se corrió el telón y los 16 tipos (primos: Felipe Castro, Hugo Brocos, Leonardo Monteverdi, Diego Bueno, Federico Marinari y Damián Dewaily; sobreprimos: Leonardo Vargas Jorge Coca Vidal y Freddy Zurdo Bessio; segundos: Orlando Mono Da Costa, Ricardo Viera, Ignacio Duré; Bajos: Aníbal Pazos y Raúl Castro; batería con Freddy Zurdo Bessio en bombo, Gastón Angiolini en redoblante, y Jair Pérez en platillos) arrancaron con Al volver, volvió la Falta, primer tema de Arriba el sur, el último espectáculo de la murga de las 4 estaciones. El director escénico y arreglador musical de la murga es Felipe Castro, su padre Raúl es el director general. Comenzó el show y se hizo la magia.
Cuando los integrantes de la murga fueron dejando el escenario, cada nombre se llevó su cosecha de aplausos. La batería a marcha camión baja y se confunde con la gente, recorre la sala y llega hasta cada rincón, para que nadie se quede sin su pedacito de carnaval.
Definitivamente, esa noche Dios Momo reencarnó en el barrio del candombe.Jorge Aníbal Cela