Febrero 2006
FESTIVAL POR
LA INTEGRACION DE LOS PUEBLOS
Por *Cristina Jenisch
El domingo 12 de febrero se celebró una fiesta grandísima
en Defensa 1464. Hubo música y baile de países distintos
de Sudamérica y además un almuerzo con comidas típicas
ecuatorianas. El festival se hizo en apoyo a la actividades de la
casa, donde funciona la Escuela Integral de Arte de Freda Montaño.

La fiesta supuestamente tenía que empezar a la una de la
tarde. En realidad, teniendo en cuenta la informalidad argentina,
a la una no había nadie. Sobre las dos la casa se empezó
a llenar con gente charlando felizmente.
Era gente de todas las partes de Sudamérica, como Argentina,
Chile, Uruguay, Paraguay, Brasil, Bolivia, Perú, Venezuela,
Colombia, y Ecuador. También había visitantes de la
República Dominicana y de otras partes del mundo, por ejemplo
de Francia, Noruega y Austria.
Después del almuerzo, empezó el espectáculo
con el grupo Chiví de Chile, que improvisó canciones
chilenas, con dos cantantes, guitarra y tambores. Aunque fue su
primera actuación en público con la banda, de repente
cautivaron al público con la honradez y la entrega que irradió
su música. "Uno de los cantantes, Jerónimo Dantés,
que también vive enfrente de la Escuela Integral de Arte,
contó cómo pasó la fiesta: "Nos invitan
a todos como si fuera una casa de todos, estamos tratando de construir.
La pasé bien. Hay buena música, una buena fiesta y
pudimos tocar. Pertenezco a los artistas que no tenemos mucho lugar
para expresarse", comentó. También dijo que a
él le encantaba que estén tantos extranjeros en la
fiesta: "Es genial que haya latinoamericanos y europeos hoy.
Porque no es solo Latinoamérica la que tiene la necesidad
de expresarse, es una necesidad humana entera."

Siguiente a los chicos chilenos, actuó Natividad Obesco,
la presidente de las "Mujeres Unidas Inmigrantes y Refugiadas
de Argentina ". Natividad es peruana. Se refugió en
Argentina hace 13 años y no puede volver a su país.
Ella se vistió con ropa tradicional de su pueblo Cajamarca,
se puso una falda rosa, una blusa blanca y un gran sombrero,. Con
una "garganta impresionante", como dijo la moderadora,
cantó una melodía del carnaval. Durante el estribillo
"Si quieres gozar, si quieres bailar, a Freda Montaño
hay que visitar", la gente gritó por fascinación.
Luego la representante y presidente de la asociación "Dominicanos
Unidos" recitó una canción en honor de Freda.
Las dos se conocen hace mucho tiempo: "Hemos compartido asociaciones
juntas, tristezas, alegrías, problemas, desalojos, discriminación
y otras cosas juntas". Allí un ejemplo de la canción:
"Mujer valiente, mujer divina, es la mujer que lucha por vivir,
que cada día, siembra una historia, cuando lo hace ella se
hace sentir. Es como Débora, ferviente en su vivir, y como
aquellos que han luchado fuertemente
.".
El grupo de baile y música afro-ecuatoriana "Bejuco",
dirigido por la ecuatoriana Freda Montaño, actuó a
las 5 de la tarde. Había canto, candombe y dos chicas negras
en vestidos blancos, con flores rosas y verdes bailando con un chico
en un traje azul. Los músicos utilizaron instrumentos especiales.
Por ejemplo, la marimba que es oriunda de la República del
Ecuador y viene de la parte norte de la región de Esmeralda.
Después usaron otros instrumentos autóctonos y tambores.
La gente se volvió loca, mirando al espectáculo energético
que tenía lugar enfrente de sus ojos. Las bailarinas se movieron
tan libremente, que a una chica del público le rozaron la
cara con partes de los vestidos. Muy impresionante fue el último
baile que bailaron Freda y uno de sus compañeros. "El
baile significa armonía o hermandad. La última danza
que bailamos es muy típica, es para compartir mucha alegría,
la unión de muchas naciones", dijo Freda. A la gente
le encantó y muy pronto empezó un baile grande de
todos.
"La pasé muy bien porque estuve acompañada de
mucha gente que me quiere, que se siente parte y se está
moviendo. Esto fortalece la lucha. Mucha gente transmite a sus países
su conocimiento, todos ponen un granito vital de arena", Agregó
Freda después la fiesta.

Mohamed Besseghir, 25 años, turista de Francia dijo: ¡"Fue
simplemente
genial. La energía, la mezcla entre las culturas, la música
ecléctica, yo
pasé rebién! Además encontré a mucha
gente abierta con quién pude charlar
por horas. ¡Seguramente voy a venir otra vez!"
La música y el baile siguió hasta la noche. Un encuentro
por la identidad, la diversidad y la integración, unió
con el baile, la música y diversas expresiones artísticas,
a distintas culturas en San Telmo.
*Cristina Jenisch, pasante austriaca de
www.ensantelmo.com.ar