GRACIAS
A LA VIDA
En
San Telmo y sus alrededores Nº 78
Abril
2005
Los
adultos mayores que pertenecen al Hogar Nº19 de Piedras y Juan
de Garay, le pusieron al hogar de nombre Gracias a la Vida.
También decidieron en asamblea que los tres pilares básicos
de la intitución sean Solidaridad, Respeto y Alegría.
Beatriz
Rosa Guixá (69 años), vecina de toda la vida de San Telmo,
participa en el Hogar desde que se fundó a fines del 2002. Cuenta
su experiencia:
Empecé
a venir desde la apertura y a integrarme a los talleres que me gustan,
como los de canto y manualidades. Hicimos una canasta de papel, trabajamos
también decorando una caja con caracoles. Voy además al
taller de tango. Aunque no lo bailo, me encanta saber y escuchar la
teoría. Acá vengo todos los días, el grupo me gusta
mucho, te da la experiencia de poder escuchar y participar. Lo que más
me gusta es la amistad.
Beatriz
pertenece a la Asamblea de Plaza Dorrego. Antes hacía ollas populares
y ahora todos los domingos, se encarga de la merienda de los chicos
que van al merendero de Piedras y San Juan. Participa en la Asamblea
y el Hogar. Comenta: Hace 32 años quedé viuda con
dos criaturas. Ahora estoy en otra etapa, tengo nietitos chicos. Vivo
sola desde hace 7 meses, entonces me aferré más acá.
El día que me encuentro tal vez bajoneada, vengo aquí
y se me pasa. Al Hogar lo quiero mucho, es como mi segunda familia y
mi segunda casa.
El
profesor de Literatura del Hogar, Jorge del Valle, cuenta que la idea
del proyecto tiene en parte su origen en Barcelona, donde hay muchos
ancianos. El Hogar es un refugio para los mayores. Una salida
emocional muy importante, reflexiona.
La coordinadora del Hogar 19 es la Lic. en Trabajo Social Blanca Dernápole.
También está desde el comienzo.
Explica
que al pertenecer el edificio a la Ciudad de Buenos Aires, hay una mayor
apertura y una manera de enfocar el trabajo totalmente libre. La
idea es que los adultos mayores se sientan protagonistas y puedan hacerse
actividades propuestas por ellos. Que no vengan solo a comer, charlar
un rato, jugar a las cartas y hacer talleres.
El
tema del Hogar de Día es fundamentalmente la socialización.
Muchas de las cosas que ves acá, como las sillas, las hemos puesto
nosotros. Este lugar no era así cuando u abrió. Hay mucha
gente que vienen al Centro y colaboran haciendo arreglos porque tienen
oficios. Así evitamos tener que llamar permanentemente a la oficina
de mantenimiento de Pavón y Entre Ríos, que se encarga
de la refacción de los 26 hogares que funcionan en este programa,
y las personas que colaboran en las reparaciones se sienten mejor. Apuntamos
a que los que vienen acá no estén solos y que estén
con gente de su edad. Este lugar pretende ser como una segunda casa.
Es de puertas abiertas, totalmente libre. La idea es que los que vienen
puedan entrar y salir, porque son autoválidos.
Al
Hogar 19 concurren aproximadamente 60 personas. Blanca considera central
trabajar con las instituciones del barrio. Al respecto, junto con una
escuela primaria que está al frente de la institución,
el Hogar realiza encuentros intergeneracionales.
"Buscamos
potenciar los vínculos. Entre los chicos y los adultos mayores
estamos haciendo barriletes. También hemos hecho almohadones
juntos, para sentarse y leer en un rincón de lectura. Trabajamos
también con los chicos del CAINA, haciendo los trajes de las
murgas.
Otro
de los proyectos es usar el palo de las escobas para armar bastones
y palos que sirvan para hacer gimnasia.
En
el Hogar también organizan salidas. Hemos ido a Ezeiza,
a Sacachispas a festejar los 90 años de una abuela y también
a competencias de la Tercera Edad, de la cual participaron en carreras
personas de este centro que tienen 90 años. Me estoy por jubilar,
estoy cerca de los 60 y nunca trabajé tanto y con tantas ganas
como ahora. Me encanta porque mucha gente llegó realmente muy
mal y por el hecho de compartir, una mayoría mejoró notablemente,
cierra Blanca. Gracias a la vida.