El material que disgustó a las autoridades porteñas está relacionado con el tratamiento desde otra óptica a la tradicional de los pueblos originarios, los africanos y sus descendientes, las mujeres y los trabajadores.
Para Bullrich, el problema es que el material no es neutral y ofrece una única interpretación del pasado, basado en la obra de Antonio Gramsci. El material iba a ser un complemento para trabajar en el aula en función de los proyectos y los requerimientos de los docentes y de las escuelas.
"Aunque se ha ido moderado con el tiempo, el énfasis en la actuación de algunos grandes hombres pertenecientes a las clases altas sigue siendo central en muchas narraciones que buscan explicar el pasado. Ello es claramente una tergiversación de la historia, dado que si bien la acción individual es importante, hoy sabemos muy bien que usarla como única explicación es algo totalmente errado. Incorporar al relato central de nuestro devenir histórico a los descendientes de africanos, a los indígenas, a las mujeres y a los trabajadores no es simplemente un buen gesto integrador, es, a la vez, fundamental, porque sin las acciones de estos colectivos es imposible comprender la historia argentina", comentó el historiador e investigador Gabriel Di Meglio. El material preparado para el Bicentenario focaliza las luchas de quienes fueron privados de sus derechos, discriminados, perseguidos y asesinados.
La UTE presentará en la Feria del Libro la charla debate "Para que ningún conocimiento sea vedado: Historia de los materiales del Bicentenario de la Ciudad". Mientras continúa exigiendo la inmediata publicación y distribución de los materiales citados en todas las escuelas públicas porteñas, promete que en caso de que no haya respuestas a su pedido, publicará los documentos para distribuirlos en todas las escuelas de la Ciudad.